La violencia vicaria constituye una forma grave de violencia de género en la que el agresor utiliza a los hijos u otras personas cercanas a una mujer para causarle daño emocional, físico o psicológico.

De acuerdo con la maestra Leslie Idalia Jiménez Urzúa, quien impartió la conferencia “Violencia vicaria: cuando el sistema legal perpetúa la violencia”, esta agresión ha permanecido invisible durante años y apenas comienza a recibir reconocimiento legal en algunas entidades del país.

Aunque al menos 20 estados ya tipifican este delito la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia aún no lo define a nivel federal.

El concepto, señaló, no surge del derecho, sino de la Fue la especialista española Sonia Vaccaro quien identificó cómo algunos hombres dañan a sus hijos para controlar o castigar a sus exparejas. En el país, sin embargo, la falta de armonización legislativa, la resistencia de jueces y la ausencia de perspectiva de género dificultan su reconocimiento y sanción.

Entre las manifestaciones de esta violencia se encuentran la retención ilegal de menores, denuncias falsas, amenazas a las infancias, obstaculización del vínculo materno y el uso del sistema judicial como herramienta de revictimización. Estos actos provocan en las mujeres ansiedad, depresión, desgaste económico e incluso suicidios; mientras que en las infancias generan abandono, manipulación y violaciones a su derecho a vivir con su madre.

Jiménez Urzúa subrayó que el Estado mexicano tiene una responsabilidad directa frente a esta violencia estructural, ya que existen omisiones, falta de enfoque de género en los juzgados familiares y un sistema que privilegia acuerdos aparentes sin evaluar los contextos de riesgo. “La violencia no se vive de forma aislada, sino de manera transversal, y el sistema judicial ha sido parte del problema”, afirmó.

El Congreso de Morelos aprobó en 2023 reformas al Código Familiar y al Código Penal para tipificar y sancionar la violencia vicaria. Estas disposiciones establecen la pérdida de derechos parentales para quien sustraiga o retenga a menores sin orden judicial con el fin de dañar a la madre. Asimismo, obligan a reparar el daño y permiten modificar la custodia cuando se acredite esta conducta. Además, se amplió el concepto en la Ley estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

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