Después de habernos quejado mucho, sin que nadie nos hiciera caso, por fin un medio nacional realizó un reportaje en el cual señala lo que tanto hemos mencionado: los antros en el norte de la ciudad, los que se encuentran alrededor de la universidad y que tuvieron su auge en el gobierno anterior gracias a la famosa beca salario, que se convirtió en la mejor proveedora de dichos lugares.
Mire usted, en la zona de Avenida Universidad, así como Chamilpa, Ocotepec y Ahuatepec, a partir de entonces se ha desarrollado cada 50 metros un antro más de venta de cerveza, donde se llevan a cabo todos los delitos que usted se pueda imaginar; funcionan de día, de noche y a todas horas, no tienen ningún control y la mayoría de ellos, sobre todo los del corredor de la carretera a Tepoztlán, ni permiso tienen, sólo se ponen de acuerdo con una lana con el ayudante municipal y ya está. Y la autoridad municipal le tiene miedo a los abusos y costumbres, y no interviene para no tener problemas. Desde luego que los problemas, por el contrario, crecen ahí y puede usted ver sirviendo a mujeres menores de edad que hacen todo tipo de trabajos por obvias razones y sin ningún control.
Las borracheras duran toda la noche y puede uno encontrar en las orillas de los antros, que ocupan toda la banqueta y no permiten a los ciudadanos poder caminar seguros y tienen que hacerlo por el arroyo vehicular, todo tipo de cosas, desde ropa interior, condones usados en las esquinas y se secan los arboles de los alrededores debido a que los utilizan los borrachos como mingitorios.
Si uno lee un poco sobre inseguridad, de manera muy sencilla se entera de que este tipo de bares por toda Latinoamérica son fuente de la delincuencia organizada, que muchas veces invierte para convencer a los jóvenes, ya medios alcoholizados, de participar en cosas ilegales; el problema es que si uno analiza los perfiles de las autoridades, muchas de ellas ni la prepa acabaron, por lo tanto no leen, no se enteran y prefieren fingir demencia.
Por lo que podemos asegurar que mientras este tipo de antros siga creciendo y funcionando, la inseguridad en nuestra ciudad seguirá creciendo; no es nada más cosa de traer más policías. Y los que creen que la llegada de la Guardia Nacional solucionará todo, están en un error; mientras continúen los ayuntamientos sin tomar medidas en el asunto, no habrá seguridad.
Mire usted, en Colombia tuvieron que cambiar la constitución para hacer a los ayuntamientos responsables de la seguridad, porque fue la única manera de detener el proceso de inseguridad; por lo que, mientras no cambie el sistema del hampón anterior que nos gobernó de concentrar toda la seguridad en una corporación, y los ayuntamientos no sean responsables de la función que la ley les señala, las cosas seguirán igual. Mire usted nada más puros pretextos nos endilgan. Nada más lea:
El Secretario del Ayuntamiento de Cuernavaca, Érick Santiago Romero Benítez, señaló que en próximos días será publicado en el Periódico Oficial Tierra y Libertad la modificación al reglamento para la venta, distribución y consumo de alcohol, por lo que los establecimientos de giro rojo tendrán 45 días, a partir de la publicación, para modificar su documentación y ofrecer alimentos en la carta de servicio, en, por lo menos, tres tiempos; en caso contrario, se procederá al cierre. Lo que nos parece muy bien, pero ojala lo hagan en todo el territorio cuernavacense.
Una vez publicado en la gaceta oficial, la Dirección de Protección Civil de Cuernavaca procederá a verificar el uso de suelo de los bares, para así mantener un trabajo interdisciplinario con varias autoridades y llevar a cabo los cierres definitivos de los negocios con venta de alcohol, de los que a la fecha existen más de tres mil.
Precisó que hay colonias alejadas, como La Lagunilla, que cuenta con campo de fútbol y en las inmediaciones se establecieron tiendas de abarrotes, pero su fuerte es la venta de cerveza; por eso, personal de Gobernación realiza un trabajo para atender la obligación de la autoridad y tener el control de la venta de alcohol.
El encargado de la política interna municipal recalcó que, una vez que entre en vigor la reforma al reglamento, los primeros establecimientos a revisar serán los que se ubican en la Avenida Universidad, cerca de la máxima casa de estudios, así como en las inmediaciones de centros religiosos, donde se pretende regularizar y trabajar de manera coordinada.
“No hemos clausurado los bares de la Avenida Universidad, pero el trabajo que se está haciendo, insisto, es un trabajo coordinado, y estamos buscando primeramente respetar los derechos humanos de estos locatarios, porque la acción de la autoridad se tiene que hacer fundamentada y respetar los derechos de los propietarios” dijo el funcionario.
Ahora a los que violan los derechos humanos hay que respetarlos por ese mismo derecho; así las cosas, si no ponen orden, seguirá avanzando la delincuencia. Las violaciones no sólo son de funcionamiento, sino de trata de personas y muchas más. ¿Alguien tendrá los arrestos para poner orden?, la verdad, no vemos claro. ¿No cree usted?

 

Teodoro Lavín León
lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin