Mañana del domingo pasado. Una pareja que viaja en un automóvil es atacada por delincuentes en la carretera Huitzilac-Santa Martha, a la altura de las lagunas de Zempoala. Intentan asaltarlos, pero como no se detienen les disparan y le meten cuatro tiros en el pecho y la cabeza al conductor, un hombre de 43 años al que sus compañeros de infortunio llevan a Huitzilac, donde piden ayuda… Horas después pero a la altura del fraccionamiento Huertas de San Pedro ubicado en la jurisdicción del municipio de Huitzilac, en un costado de la carretera federal México-Cuernavaca elementos de la Policía Morelos son sorprendidos por sujetos que se desplazan en un Jetta color gris. Una mujer policía resulta herida en ambas piernas Los maleantes son buscados por un helicóptero que sobrevuela la zona, pero no los encuentra… Mientras tanto, minutos más minutos menos, agentes de la Fiscalía General del Estado se trasladan al municipio de Huitzilac en cuyas lagunas de Zempoala ha sido hallado el cadáver de un hombre con huellas de golpes. De complexión delgada, tez morena y estatura regular tenía aproximadamente 30 años… Frente a todo esto, por un lado el comandante de la 24a Zona Militar, general de brigada diplomado del estado mayor Armando Gómez Mendoza, declara permanente la presencia militar en las calles de Morelos, en coordinación con la Comisión Estatal de Seguridad. Recalca: “nosotros somos un apoyo a las autoridades civiles”. Optimista, afirma que en cuestión de incidencia delictiva las estadísticas muestran que se está igual que meses anteriores; que no hay un repunte en los delitos. Por otro, el  comisionado de Seguridad, vicealmirante José Antonio Ortiz Guarneros, admite en Axochapan que la delincuencia no descansa “y nosotros (la autoridad) tampoco”, por lo que asegura que reforzarán los operativos de seguridad en el estado… Pero otra muy distinta es la percepción social, de que en las últimas semanas aumentó la violencia del crimen organizado. Y que históricamente Huitzilac tiene la triste reputación que aún no conocen del todo ni el general Gómez ni el vicealmirante Guarneros, pues no son de aquí, la de ser el municipio más violento de Morelos. Para muestra, el mes de octubre de 2016 que en términos generales es igual a cualquier otro: Jóvenes, dos motociclistas de la Ciudad de México hacen motocross en un paraje de Tres Marías cuando son interceptados por cuatro sujetos que los someten con armas de fuego. Se los llevan al bosque en donde les ordenan que se comuniquen con sus familiares, para que les digan que están secuestrados y que sólo los soltarán si pagan cuarenta mil pesos de rescate por cada uno. Cuatro horas más tarde, los secuestradores reciben el dinero y dejan libres a los motociclistas, no sin antes advertirles que si los denuncian con la autoridad y los vuelven a ver en su pueblo los volverán a “levantar”… Ubicado en Tres Marías, municipio de Huitzilac, entre la noche de un martes y la madrugada de un  miércoles es saqueado el depósito de armas de la Policía del Mando Único. Desaparecen unas treinta armas cortas y largas. Mediante un comunicado, la Comisión Estatal de Seguridad confirma la desaparición del armamento e informa que han sido detenidos dos personas que estaban a cargo del depósito…  La madrugada de un viernes, armados con pistolas tres bandidos asaltan a un chofer en el crucero deTres Marías. Le quitan dinero, objetos de valor y se llevan el camión de carga que conducía. Solitario el lugar, no hay quien auxilie al trabajador del volante, así que debe caminar varios kilómetros hasta las seis de la mañana cuando ve a una patrulla, pide apoyo a los policías, éstos emprenden la búsqueda pero para entonces el camión y los asaltantes se han volatizado… Los robos y los asaltos no son cosa nueva en Huitzilac, tal vez la localidad más insegura de Morelos desde hace décadas. “Aquí”, le confiaba un lugareño hace veinte años al columnista con la condición del anonimato, “todos sabemos a qué se dedica cada quien. Hay familias que siempre han tenido negocios de barbacoa, muchos siembra maíz y otros se dedican a la madera (tala clandestina). La mayoría de la gente es chambeadora, pero también hay mañosos; los conocemos pero nadie dice nada por miedo”. Trampa letal, el tramo de las lagunas de Zempoala en la carretera federal Cuernavaca-Toluca es uno que al cabo de años ha cobrado cientos de víctimas, unas asesinadas y otras accidentadas. Las bandas de salteadores de caminos que ahí operan son de tercera generación. Impunes los más y apresados de vez en cuando los menos, roban, matan, vejan, imponen el terror… (Me leen después).

Por: José Manuel Pérez Durán

[email protected]