Cuernavaca.- En una escena que estremece el alma y expone la cruda realidad de la explotación infantil en las vialidades urbanas, una pequeña de apenas tres años perdió la vida esta tarde al ser atropellada por una camioneta en la emblemática Glorieta de la Luna. El fatídico incidente, ocurrido alrededor de las 17:15 horas, no solo arrebató una vida inocente, sino que pone en evidencia la negligencia de las autoridades municipales, que permiten que niños y niñas sean expuestos a peligros mortales en las calles para mendigar unas monedas.

¿Cuántas tragedias más se necesitan para que el Ayuntamiento de Cuernavaca actúe y proteja a los más vulnerables? La víctima, una niña de entre dos y tres años según reportes iniciales, se encontraba en el semáforo de la glorieta al parecer junto a su madre, bailando y pidiendo limosna entre los vehículos detenidos.

Testigos oculares relatan con dolor cómo la menor, con su diminuta figura apenas visible desde los autos, fue arrollada por el vehículo pesado que no pudo detenerse a tiempo. "Lamentablemente, muchos automovilistas le pedíamos a su hermana mayor que no pusieran a bailar a la pequeña, no se alcanzaba a ver desde los vehículos", compartió un conductor anónimo en redes sociales, destacando que los padres de las niñas las obligaban a esta riesgosa actividad para subsistir. Los progenitores, dedicados a limpiar parabrisas en las intersecciones, ignoraron repetidas advertencias de los transeúntes sobre el peligro de que las menores deambularan entre los coches en movimiento.

El impacto fue devastador: la niña sufrió lesiones graves que le provocaron la muerte casi inmediata, a pesar de los esfuerzos de los paramédicos por reanimarla. La zona quedó acordonada por elementos de la Policía Vial de Cuernavaca, mientras peritos de la Fiscalía General del Estado de Morelos realizaban las diligencias correspondientes.

El conductor de la camioneta fue detenido en el lugar y puesto a disposición de las autoridades para investigar si hubo imprudencia o exceso de velocidad involucrados.

El accidente generó un caos vial significativo, con reducción de carriles en la Avenida Plan de Ayala rumbo al centro de la ciudad, afectando a cientos de automovilistas que presenciaron la escena de horror.

Esta no es una tragedia aislada en Cuernavaca, una ciudad donde la pobreza y la falta de oportunidades empujan a familias enteras a las calles, exponiendo a los niños a riesgos extremos.

Según datos recabados de incidentes similares, en los últimos meses se han reportado múltiples atropellamientos en vialidades como la Autopista México-Cuernavaca y avenidas principales, donde menores son utilizados para pedir dinero o realizar malabares.

Por ejemplo, en julio de 2025, una persona fue arrollada en la misma autopista, y en febrero, una mujer de la tercera edad fue atropellada en la Glorieta de la Luna por un conductor que huyó.

La indignación crece entre la ciudadanía, que acusa directamente a las autoridades municipales de omisión. "¿Dónde están los inspectores de Protección Civil o los agentes de Tránsito que deberían vigilar estas zonas de alto riesgo?", cuestionan vecinos de colonias como Flores Magón y Plan de Ayala, donde accidentes viales son recurrentes.

En abril de 2025, una mujer fue atropellada en la calle Nayarit por una camioneta que huyó, dejando a la víctima con heridas graves en el rostro.

 

El reclamo es claro y urgente: las autoridades de Cuernavaca, han fallado en implementar políticas efectivas contra el trabajo infantil en las calles.

La explotación de menores no solo viola la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, sino que expone a estos infantes a atropellamientos, agresiones y hasta ataques armados, como el ocurrido en enero de 2024 en la carretera Cuernavaca-Cuautla, donde una familia fue baleada, dejando a una niña de 12 años herida pidiendo auxilio en medio del asfalto.

Expertos en derechos infantiles, como activistas de organizaciones locales, exigen programas de apoyo social para familias en vulnerabilidad, como becas educativas y empleos dignos, en lugar de permitir que los niños sean "escudos humanos" en las intersecciones.

"Esto es un crimen social. Las autoridades saben de estos puntos calientes –Glorieta de la Luna, Plan de Ayala– y no hacen nada. ¿Esperan más muertes para actuar?", denuncia un representante de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, recordando que desde el 2000 se han documentado miles de casos de violencia contra menores en el estado.

Estos casos subrayan la necesidad global de regulaciones viales estrictas y protección infantil. ¿Será esta la gota que derrame el vaso para reformas urgentes? La pequeña niña de la Glorieta de la Luna se ha ido, pero su memoria debe impulsar el cambio. Descansa en paz, angelito; tu partida no será en vano.

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