México necesita una Ley General del Cáncer para dar atención a las millas de personas que año con año son diagnosticadas con esta enfermedad, aseguró Kenji López Cuevas, presidente de Fundación Cáncer Warriors de México y miembro de la Junta Directiva de la Unión Internacional para el Control del Cáncer.
Explicó que a nivel mundial existe una tendencia en apostar por el uso de la legislación y planes nacionales de control de cáncer, como Estados Unidos en donde cuentan con una legislación específica para la atención del cáncer desde hace 53 años y un plan integral desde hace 26. años, sin embargo en México existe un rezago en este tema porque no existe ni ley ni plan.
“Se han tenido programas integrales para la atención del cáncer, pero han cuidado de suficiencia presupuestal para su implementación, lo que no beneficia en nada a los pacientes. En México, desde hace dos años, aproximadamente, estamos trabajando con 38 organizaciones que han conformado un movimiento nacional para impulsar la Ley General de Cáncer, de la mano de legisladores de diferentes fracciones parlamentarias y apostando a que sea presentada en esta legislatura”, dijo López Cuevas.
Aseguró que el cáncer no espera, de acuerdo con Globocan -observatorio formal de la OMS para casos de cáncer- todos los días se están diagnosticando personas con esta enfermedad, anualmente son cerca de 97 mil nuevos casos en México.
Es por ello que antes de finalizar el año presentarán en la Cámara Baja de Diputados la propuesta de la Ley General de Cáncer, confiando en que habrá un grupo amplio de legisladores que la respaldarán.
Explicó que esta Ley prevé la creación de un Plan Nacional de Cáncer el cual permitiría tener una atención integral basada en los siete pilares fundamentales para la atención del cáncer como son el tamizaje, prevención, diagnóstico oportuno, atención integral, cuidados paliativos, investigación y el derecho al olvido oncológico.
“El olvido oncológico consiste en el derecho de los sobrevivientes de cáncer que a partir del quinto año de que el médico tratante los considera en remisión, no tengan la obligación de mostrar información que los pongan en una situación de vulnerabilidad, para evitar una posible discriminación tanto. educativa, laboral, financiera, crediticia y tantas más que ocurren en la práctica para quienes han sobrevivido al cáncer”, dijo.
