Lectura de comprensión

 

Cuenta una antigua leyenda que hace muchos años vivió en México una bella muchacha que pertenecía a una familia muy importante y rica de su ciudad. Tanto era así, que su casa era un palacio en el que gozaba de todas las comodidades y lujos que uno pueda imaginar.

Un día, Xanath, que así se llamaba, salió a pasear y conoció a un guapo joven llamado Tzarahuín. Se trataba de un muchacho pobre que vivía en una cabaña de madera cerca del bosque. Por descontado, su vida sencilla y sin pretensiones no tenía nada que ver con la de ella, que era casi como la de una princesa.

En el momento en que sus miradas se cruzaron por primera vez, se enamoraron perdidamente.

Sucedió que una tarde, después de ver a su querido Tzarahuín, Xanath pasó junto al templo más importante de la montaña. Para su desgracia, uno de los dioses que vivían en el templo la vio y se quedó tan fascinado por su hermosura, que también se enamoró de ella a primera vista.

Era dios de la felicidad, la joven, asustada, le rechazó ¡Jamás se casaría con otra persona que no fuera su querido Tzarahuín! El dios, enfurecido, empezó a maldecir y juró que si no se casaba con él no se casaría con nadie ¡Estaba que se subía por las paredes! Levantó la mano y le lanzó un conjuro que la transformó para siempre en una preciosa flor de suaves y delicados pétalos amarillos ¿Sabéis cómo se llama esa flor? Su nombre es vainilla.

 

¿Cómo se llaman los personajes?

¿Por qué enfureció el dios de la felicidad?