Después de más de una década de retrasos, aumentos y recortes de presupuesto e incluso una pandemia, el telescopio espacial James Webb está muy cerca de su lanzamiento.

James Webb Space Telescope (JWST) en honor de uno de los primeros directores de la NASA, es un telescopio dos veces y media mayor que el Hubble, lo que equivale a una capacidad colectora de fotones unas siete veces mayor.

Este artefacto opera en una zona única del espectro, el infrarrojo cercano y medio, ideal para el estudio de los orígenes del universo, de las galaxias, de las estrellas, de los planetas y, por extensión, de nuestra existencia.

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Actualmente el JWST está en Redondo Beach, California, al sur de Los Angeles, ultimando las pruebas que acabarán en las próximas semanas si la pandemia lo permite y lo dejarán preparado para su viaje a Kourou, en la Guayana Francesa, desde donde será lanzado.

Y si todo sale de acuerdo a lo previsto el llamado también 'telescopio origami' (por todos los componentes con la capacidad para plegarse y caber en el cohete Ariane 5) comience su viaje de 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Su objetivo: llegar mucho más allá de lo que pudo ver su predecesor, el Hubble, y observar la primera generación de estrellas y galaxias que se formaron en el universo temprano, así como estudiar la atmósfera de exoplanetas potencialmente habitables. De esta manera tener la posibilidad de estudiar la infancia del universo.

El Webb se lanzará con los espejos y paneles solares plegados, para que no ocupen tanto y protegerlos. Una vez en el espacio, el observatorio debe expandir sus paneles solares, desplegar su espejo de 6.5 metros y poner en su sitio otro espejo, el secundario, de casi un metro, todo controlado con precisiones de la milmillonésima de metro, una distancia sólo 10 veces mayor que la anchura del ADN humano. Y la maniobra debe realizarse en un entorno a temperaturas de menos de -200 ºC. Muchas cosas pueden ir mal, pero todo se ha probado en múltiples ocasiones.

"Vamos a poder ver más lejos de lo que nunca imaginamos y nos enseñará de dónde venimos", ha afirmado en rueda de prensa online Günther Hasinger, director de Ciencia de la Agencia Espacial Europea (ESA), socio de la NASA, que junto con la Agencia Espacial Canadiense (CSA) son los tres miembros principales de la misión.

"Ha habido una magnífica cooperación entre todos y trabajamos juntos para hacer este sueño realidad". Un sueño que se lleva desarrollando 25 años, en la misma década en la que se lanzó su antecesor, el telescopio espacial Hubble, y que tantas imágenes icónicas ha revelado del Universo.

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