CUERNAVACA, MORELOS.- De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el ahorro es la “cantidad de dinero, usualmente llamada capital, guardada para un uso posterior; como se busca conservarlo, se desea que la forma en que se guarda no tenga riesgo”.
En cambio, la inversión es aquel recurso económico que no sólo se desea guardar, sino incrementar, es decir, “que valga más que el capital original; para poder lograr este incremento, el dinero se deposita con mayor riesgo que cuando solamente se ahorra”, explica la Condusef.
Sin embargo, no existe un límite claro entre uno y otro, de tal modo que resulta necesario tomar en cuenta algunos elementos para ajustarse a cada caso en particular, entre los cuales se encuentran:
La seguridad, al cual “está directamente relacionada con la confianza o garantía de que los depósitos de ahorro o inversión serán devueltos”, en este sentido, sólo las operaciones con bonos del ahorro nacional que realiza el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) cuentan con garantía incondicional de pago del Gobierno Federal”.
Por otra parte, los “bancos comerciales nacionales hasta determinada cantidad, a través del seguro de depósito con el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB), aseguran devolver los depósitos iniciales más sus intereses”, refiere el organismo defensor de los usuarios de servicios fnancieros.
Y añade: “En el resto de las instituciones financieras o instrumentos siempre existirá la posibilidad de no recuperar el capital inicial o invertido”.
También se encuentra el riesgo, el cual se relaciona con la ocurrencia de eventos que evitan obtener el ahorro o la inversión deseados, e incluso, la pérdida de éstos. Existen diferentes clases de riesgos, entre ellos: del sistema, estos son, los relacionados con la situación económica, como la inflación y la devaluación, o las fallas en la protección al consumidor; las de mercado, por ejemplo, una caída en la bolsa de valores o si se incrementa la tasa de interés, afectando a todo el mercado financiero.
Además existen los riesgos de precio/interés, es decir, que éste baje  suba en contra de las expectativas, por ejemplo, en el caso de un préstamo, sería un riesgo que la tasa de interés subiera, mientras que en un depósito de ahorro el riesgo es que la tasa de interés baje.

Perfil del inversionista
Conservador: tiene un horizonte de inversión corto y procura tomar el menor riesgo posible, es decir, prefiere inversiones estables con menores rendimientos y mayor disponibilidad de su dinero.
Moderado: prefiere los horizontes de inversión a mediano plazo, busca buenos rendimient os pero toma pocos riesgos y se interesa en la seguridad de su inversión.
Agresivo: opta por las inversiones a largo plazo en busca de los mayores rendimientos; además, está dispuesto a tomar los riesgos que sean necesarios.

Preguntas clave
Antes de invertir, la Condusef recomienda tomar en cuenta:
¿Qué tanto dinero estás¡ dispuesto a arriesgar?
¿Qué tanto conoces o cuál es tu experiencia  invirtiendo?
¿Para qué quieres invertir?
¿Cuál es tu edad?

Ahorro
Verifica que la institución esté registrada ante la Condusef y la Profeco.
Establecer tu meta de ahorro:
cuánto deseas juntar, para qué y en cuánto tiempo.
Establecer tu meta de ahorro: cuánto deseas juntar, para qué y en cuánto tiempo.
Haz tus depósitos buscando obtener al menos un rendimiento igual a la inflación.
Utiliza intrumentos en los que esté definido el interés o recuperación del capital en un tiempo determinado.

Inversión
Verifica que la institución esté registrada ante la Condusef y la Profeco.
Define tus posibilidades de inversión considerando la disponibilidad de recursos y el tiempo que puedes comprometerlos.
Evita que las necesidades de dinero te obliguen a retirarte de una inversión.
Recuerda siempre la frase ‘a mayor rendimiento, mayor riesgo’, por lo que debes conocer bien los instrumentos que utilices.
Los instrumentos de inversión deben adaptarse a tus necesidades de disponibilidad.

 

Instrumentos de Inversión
CetesDirecto
Esta forma de invertir cuenta con el respaldo del Gobierno federal, por lo que puedes comenzar desde una cantidad pequeña.
Al abrir tu cuenta, tienes la oportunidad de invertir en una amplia variedad de instrumentos gubernamentales y a diferentes plazos.
Puedes administrar tu inversión de forma diversificada, ya que puedes combinar diferentes instrumentos y formar portafolios adecuados a tus necesidades.
No tienes que pagar comisiones pues los recursos son manejados por el Gobierno federal, sin intermediarios.

Pagarés bancarios
Es como un Cete, pero en lugar de prestarle al gobierno, le prestas al banco, y a cambio obtienes al término de cierto plazo tu dinero, más una ganancia, o rendimiento.
La tasa anual varía entre instituciones, pero en sí dependen de la cantidad que depositas y el plazo que elijas: cantidad mayor más plazo más largo igual a más rendimiento.
Aunque parece que la ganancia no es significativa, es mejor que perder el valor de tu dinero simplemente ahorrándolo o simplemente guardándolo.
El pagaré bancario cuenta con seguro de depósito del IPAB, con ciertas restricciones.

Fondos de inversión
Con este producto financiero, varias personas y tú compran bienes, llamados activos, y mediante éstos obtienen ganancias.
Los fondos de inversión se componen de un conjunto de instrumentos bursátiles en los que se invierte tu dinero, ya sea en instrumentos de deuda o de capitales.
No tienen una tasa fija de ganancia o rendimiento, razón por la cual se le llama instrumento de riesgo, pero en caso de que la inversión fructifique, las ganancias son mayores.

 

 

 

Por: DDM STAFF / [email protected]