Estados Unidos.- Los Pittsburgh Steelers volvieron a toparse con pared en postemporada, en lo que pudo haber sido el último partido en la carrera de Aaron Rodgers. El veterano mariscal de campo compareció ante los medios después de la paliza y el maltrato que sufrió ante los Houston Texans, en el que dejó claro que su futuro sigue en el aire.
“No, no voy a tomar ninguna decisión emocional”, comentó Rodgers a los periodistas cuando se le preguntó sobre su futuro después del partido. “Ha sido un año realmente divertido. Mucho trabajo duro, mucha diversión… En general, ha sido la mejor parte de mi vida en el último año, venir aquí y ser parte de este equipo. Es decepcionante estar sentado aquí con la tempo rada terminada”, añadió.
