Morelos parece que está despertando. Existen una suerte de alarma por lo que sucede en el Estado. Se percibe una sensación de inquietud, de malestar, de preocupación por la manera en que se vive el día a día. Morelos espera con cierta ansiedad el nuevo año, pues, renovar el congreso y las presidencias municipales significan una esperanza. Un ver luz al final del tunel.
Distintas agrupaciones de la sociedad se muestran interesadas por participar en las próximas elecciones. Han surgido nuevos partidos. Los partidos existentes buscan hacer nuevas alianzas, antes inconcebibles. En el país han surgido movimientos políticos que están sacudiendo al país. Los más radicales inquietan: el movimiento femenino que ha despertado con gran beligerancia no solamente en la capital del país sino también en algunas entidades. Frenaaa ha convocado a un sector de la población generalmente pasiva y expresa el sentir de otros tantos que callan pero que gritan en silencio. Más reciente, SiPorMéxico, surge como un movimiento de la sociedad civil que llega al cuadrilátero de la política e intenta convertirse en verdadera oposición en alianza con algunos partidos políticos.
Morelos parece despertar de un largo sueño o más bien de una pesadilla entre la inseguridad, la pandemia y la deteriorada economía. Morelos ha experimentado en las últimas décadas gobiernos surgidos de diferentes partidos políticos. Sin embargo no han logrado convencer, pues sus resultados lo sitúan en los últimos lugares de la economía y de la lucha contra delincuencia. Se advierte una sociedad cansada, lastimada. Harta.
La semana pasada un grupo de ciudadanos organizados en un colectivo llamado #PactoporCuernavaca Invitó a Emilio Álvarez Icaza a dar una conferencia a un grupo de personas de distintas profesiones y quehaceres políticos, empresariales y sociales que buscan cambiar las actuales condiciones económicas y polítcas. El senador Alvarez Icaza, reconocido por ser un destacado ideoólogo y defensor de los derechos humanos es una voz que marca rumbos, con solvencia, seriedad y argumentos valiosos e invita a reflexionar las posibilidades que tiene la sociedad organizada para partiipar en política.
Es poseedor de una rica experiencia en la construcción de organismos de la sociedad civil que participan en la política nacional. Sabe que el camino no es sencillo. Demanda mucha entrega. Mucho trabajo y sobretodo una inmensa capacidad para aceptar las diferencias entre los miembros que integren este tipo de organismos de la sociedd civil.
Para este tipo de organizaciones, recalcó la necesidad de tener claridad en los principales puntos e intereses comunes. Alertó sobre los riesgos que se presentan cuando se organiza este tipo de movimientos. La importancia que tiene definir con claridad los objetivos de los integrantes. Nadie debe de ser llamado a engaño, las cosas y las cuentas claras.
Reconoció que este tipo de organizaciones civiles pueden tener alianzas con partidos políticos con los que tengan coincidencias en objetivos y estrategias. Observa que #PactoPorCuernavaca se inscribe como un movimiento ciudadano de vanguardia que integra a personas con diferentes visiones pero ligados en una idea común: Propiciar un mejor desarrollo de Cuernavaca y participar e incidir en su vida política.
Alvarez Icaza piensa que este tipo de organizaciones están llamadas a jugar un rol de primera importancia y alerta sobre las dificultades que enfrentarán por la diversidad de objetivos e intereses. Lo que permite tener una buena hoja de ruta, es tener objetivos claros que den honestidad a la propuesta. Hizo incapié en la necesidad de debatir los temas esenciales al interior del grupo, de manera que se obtengan propuestas en la que los intereses se consoliden en propuestas integradoras y con transparencia de propósitos.
El tema no es cualquier cosa. La vida de los que vivimos en cuernavaca es estresante. Nos gusta vivir aquí. Nos gusta su clima, su cercanía con la CDMX, su peculiar vida sin arraigo: todos somos de otro lado y todos somos de aquí. Es un como estar y no estar. No existe un sentimiento muy claro de pertenencia. Somos vecinos distantes. Pero nos gusta esta manera de estar ausentes y presentes.
Somos envidiados por su extraodinario clima que, a pesar de estar en contínuo agravio, aún conserva su enorme agradable bienestar. No es posible regresar a los tiempos de Maximiliano y Carlota, ni cuando tenían los presidentes de México sus casas de descanso. No, imposible. Lo que si es posible es contener el deterioro. Detener la violencia que origina la presencia de organizaciones delictivas; reorientar las fuerzas que mueven la economía; replantear el sistema de salud y el de movilidad. Lo que si es posible es: organizarnos.
La presencia de gente representativa de la sociedad morelense en la conferencia de Alvarez Icaza, es significativa. Es una muestra del interés de la sociedad por participar en política. Pero, en un tipo de política diferente. Una política que desborde los intereses pequeños de los políticos pequeños. Una política que busca el bienestar de los cuernavacos por ensima de los intereses personales o de partido.
En Cuernavaca está surgiendo un nuevo modelo del quehacer político. Está surgiendo una sociedad, que en su pluralismo, reconoce la posibilidad de participar activamente y al margen de intereses partidarios pero reconociendo a los partidos como parte de una sociedad democrática. Una sociedad que advierte que la democracia es un tema complicado y que requiere como esencia la participación de la sociedad en partes, o sea, en partidos. La democracia es competencia.
Por Ariel Homero López Rivera / opinion@diariodemorelos.com
