El oro históricamente ha sido una inversión segura para combatir la inflación y mantener el valor monetario. Sin embargo, este año, ante las nuevas tensiones políticas y económicas entre las fronteras de distintos países, se ha vuelto el refugio ante la incertidumbre de varios inversionistas, logrando así subir más del 15% en lo que va de este año.
Siendo así, el oro al contado avanzaba un 0,3% hasta los 3.131,56 dólares por onza a las 09:14 GMT, tras haber registrado un récord histórico de 3.148,88 dólares más temprano. Por su parte, los futuros del oro en Estados Unidos aumentaban un 0,3% hasta los 3.159,10 dólares.
Toda esta situación surge a raíz de múltilpes comentarios que el presidente de los Estados Unidos Donald Trump hizo con respecto a la imposición de aranceles recíprocos que se anunciarán este próximo miércoles.
La especulación sobre una posible recesión económica en Estados Unidos ha aumentado de un 35%, según el grupo de banca de inversión Goldman Sachs. Sumado a esto Trump dijo que se esperan más recortes a las tasas por parte de la Reserva Federal y los aranceles se espera que trastornen los mercados financieros.
El oro, reconocido como un refugio ante la incertidumbre y la inflación, ha experimentado un incremento superior al 15% en lo que va del año. Los lingotes, al no generar rendimientos, suelen beneficiarse en períodos de tasas de interés reducidas.
Según Alexander Zumpfe, operador de metales preciosos en Heraeus Metals Germany, los inversores están atentos al 2 de abril, cuando se publicarán nuevos datos económicos que podrían influir en las decisiones de la Reserva Federal. “Si se confirman los recortes en las tasas de interés, esto fortalecería aún más la tendencia alcista del oro”, señaló.
El auge del oro en 2024 también ha sido impulsado por la creciente demanda de los bancos centrales, la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio y Europa, así como por el aumento de inversiones en fondos cotizados en bolsa respaldados por el metal.
En la última jornada, el oro cerró su trimestre más sólido desde 1986, superando los 3.100 dólares por onza y registrando uno de los ascensos más significativos en su historia.
En cuanto a otros metales preciosos, la plata se mantenía estable en 34,06 dólares por onza, el platino bajaba un 0,4% a 988,35 dólares y el paladio avanzaba un 0,3% hasta 985,86 dólares.
