La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, aseguró que su administración no utilizará el transporte público como un “coto político”, al advertir que esa práctica ha sido una de las principales causas de la desorganización que arrastra el sector desde hace años. En ese sentido, afirmó que se mantiene un diálogo permanente con los concesionarios y que la prioridad del gobierno estatal es garantizar un mejor servicio a la ciudadanía.
La mandataria estatal explicó que existe un grupo de concesionarios que ha mostrado interés en sumarse al proceso de modernización, con quienes ya se avanza de manera sustancial para el cambio de unidades en el corto y mediano plazo. En contraste, señaló que con aquellos que buscan mantener el esquema tradicional se trabaja mediante el convencimiento, para que se integren al proyecto general de transformación.
González Saravia subrayó que no se repetirán prácticas del pasado, como la apertura indiscriminada de permisos al final de los sexenios, y recalcó que su gobierno actuará con responsabilidad para ordenar el sistema de transporte, siempre poniendo en el centro a los usuarios. Añadió que, de mantenerse el ritmo de trabajo, hacia finales del segundo semestre de 2026 los ciudadanos comenzarán a notar cambios tanto en el servicio como en las unidades.
Indicó que el transporte es uno de los principales retos de su administración, debido al abandono y la falta de estrategia e inversión durante años. Por ello, se creó una comisión intersecretarial que dará seguimiento durante todo el sexenio a una política integral, que incluye la digitalización de trámites para combatir la corrupción, la revisión del parque vehicular y el trabajo coordinado con los concesionarios.
Finalmente, adelantó que se analizan alternativas aplicadas en otros estados, como sistemas de transporte por cable u otros modelos sociales, aunque aclaró que estos proyectos requieren estudios técnicos y financieros, así como posibles apoyos federales.
