Nos recibe en gentil entrevista María Helena González (MHG), coordinadora de museos de la Secretaría de Cultura y Turismo, quien coordina seis museos: el del Jardín de la Borda, que ella describe como un museo casa; los tres dedicados a Zapata: Anenecuilco, Chinameca, Tlaltizapán; el dedicado a Mariano Matamoros en Jantetelco y el museo de sitio en la estación del ferrocarril de Cuautla.
María Helena concibe su propio trabajo como fascinante desde la óptica de la creatividad de los espacios museísticos donde (se)cuentan las historias, para ello se valen del patrimonio cultural material tangible y del intangible o inmaterial. Así, hay que pensar en la generación de nuevas historias a narrar en esos recintos.  Los museos en cada exposición temporal reactivan la posibilidad de emocionar a aquellos para quienes se trabaja: los públicos.
Los museos en su parte administrativa, tienen todas sus labores de oficina que son sistemáticas pero aburridas, previsibles pero necesarias para cada museo con los pies en la tierra. Agradecida MHG con la secretaria de Turismo y Cultura del Gobierno del Estado, Margarita González Saravia así como con el gobernador, Cuauhtémoc Blanco Bravo, por tener esas labores, para las cuales se ha preparado toda la vida.
El museo Jardín de la Borda es el lugar para la visibilización de las políticas culturales del Gobierno del Estado. La oficina que ocupa la propia MHG está a la altura de la copa de los árboles, lo que señala como una metáfora que le hace pensar en tener que aterrizar, bajar a las raíces los sueños que concibe el equipo de creativos con los que trabaja.
El futuro de los seis museos que coordina depende de la inversión financiera, no sólo de sueños. Hay poco presupuesto, muy bajo. Los grandes museos hacen grandes exposiciones. Hay muchos artistas en Morelos, pero para exhibir sus obras, se depende del dinero para pagar seguros, sueldos de los trabajadores, mantenimiento de los recintos, etcétera.
El museo Jardín de la Borda tiene las salas Juárez, Rivera, Siqueiros, la Sala Manuel M. Ponce y los propios jardines. Teniendo a la vista las estadísticas rigurosas de asistentes que hace el Jardín museo de la Borda, en las que se registran niños, hombres, mujeres, adultos mayores y personas con capacidades diferentes, que han visitado esas salas y jardines, un total de 15,650 personas en veintitrés días. Por lo cual podemos asumir que los visitantes de todo tipo, sin tomar en cuenta los asistentes a los actos culturales de la Sala Ponce, puede llegar a frisar los 20 mil asistentes cada mes.
Las exposiciones en el lugar cambian con frecuencia y hay que destacar que se han dado grandes exposiciones a nivel nacional, como la de Olga Costa y la de Adolfo Best Maugard, esta última presentada antes que en el palacio de las Bellas Artes.
El museo Jardín de la Borda aplica rigurosamente las medidas de protección civil para todos los visitantes y su personal; también cuenta con algunas ayudas para las personas con capacidades diferentes.
Las actividades culturales en la sala Manuel M. Ponce son diversas: conciertos de música, conferencias, puestas en escena de teatro en general y de teatro infantil en particular. Como un medio que supongo es para allegase de recursos, hemos constatado también el préstamo (o alquiler) de este recinto para actividades privadas.
La exposición en la sala Juárez que se presentó hasta el último fin de semana de noviembre fue referida al segundo imperio mexicano, Maximiliano y Carlota. Se montó con los recursos de la creatividad y la inventiva, pero sin recursos financieros.
Respecto a las actividades culturales que se realizan en el museo Jardín de la Borda, se conciben hacia su propio mejoramiento, con la idea de que pase de ser solo un centro cultural a ser un ecomuseo, nueva concepción de los museos en el mundo. En las consideraciones de los museos contemporáneos, es el Borda el único jardín colonial de todo el país. No es igual a un jardín etnobotánico. Para MHG, se anhela que sea un ecomuseo y arreglar todo el jardín, para lo que se requieren 15 millones de pesos, hacer compostas y todas las labores pertinentes a los ecomuseos como la instauración y promoción de la observación de aves.  El carácter de este recinto como museo-casa le fue dado por el International Council of Museums.
En la actual proyección de “Morelos anfitrión del mundo”, para MHG, uno se siente seguro en un país dentro de sus museos, tal vez no se conozca el idioma, la moneda, las costumbres, peor uno se siente a gusto en los museos.
En el mes de noviembre se tuvo el festival Miquiztli y próximamente las actividades museo Jardín de la Borda en el mes de diciembre serán las pastorelas.
 El Jardín museo de la Borda está ubicado en la Avenida Morelos 271, centro. Sus horarios son de martes a domingo de 10 a 17:30 horas. La entrada al museo Jardín de la Borda es gratis para los residentes del estado de Morelos todo el tiempo, gratis para todas las personas el domingo.  Para saber más, se pueden leer: Heberto González de Matos. El jardín de la Borda. México, Porrúa Print, Conaculta, Ayuntamiento de Cuernavaca, Colección patrimonio Cuauhnáhuac, 2015; VV.AA. Jardín Borda. Centro cultural. Secretaría de Cultura, Dirección General de Museos y Exposiciones, Fondo Editorial del Estado de Morelos, Toluca, Lito Process, 2018.
La actual administración del Jardín Borda concibe la idea de que no solo sea un centro cultural, sino que también sea un museo.

Por: Eduardo Bello Ocampo / bellocampo@yahoo.com