Ante la mirada atónita y asustada de todos, estamos frente a un hecho inédito propio de una película de terror, sin saber cómo nos va a ir y a quién no volveremos a ver. Así de difícil está la situación.
Todo estaba dicho y advertido; jamás imaginamos que nos tocaría vivir algo semejante ante uno de los virus más asesinos de los últimos tiempos. Ya se alertaba desde el mes de septiembre de una pandemia global. Esta surge en china, el nuevo SARS – COV 2 (COVID 19).
Recordemos las veces que el mundo ha sufrido grandes pandemias. Las más letales a las que se ha enfrentado como la Viruela (variola virus), que se logró erradicar gracias a la vacuna.
El sarampión, que ha matado a millones de seres humanos a lo largo del mundo y que también, gracias a la vacuna, se erradicó por los años 60 y que según la OMS causaba cerca de dos millones de muertes al año. Actualmente se están dando casos de esta peligrosa enfermedad que supuestamente estaba erradicada y que hasta por cuestiones religiosas dejan de vacunar a los menores,
La gripe española en 1918, que también en cerca de 2 años mató al 5% de la población mundial según cifras estimadas.
La peste negra causada por la bacteria (yersinia pestis) que ocasionó esta peste y que a mediados del siglo XIV azotó a toda Europa y se originó en Asia dispersándose a Europa con casi 50 millones de muertes; esta bacteria se transmitió por pulgas y piojos de las ratas y de los mismos humanos, siendo de las más letales.
El virus (VIH) SIDA, altamente peligroso que desde hace cuatro décadas ha matado a casi 30 millones de personas infectadas, que se transmite por relaciones sexuales o por compartir agujas, jeringas u objetos punzocortantes. Según la OMS no hay cura pero el tratamiento correcto logra disminuir la evolución.
En el 2002 surge la influenza y el SARS, síndrome respiratorio agudo que produjo más de ocho mil contagios y más de 800 muertes de personas, y ahora el corona virus. Por lo que es necesario concientizar y ver que la humanidad estará en riesgo por esta pandemia COVID 19.
La referencia de anteriores pandemias a través del tiempo es para concientizarnos que la humanidad siempre estará en riesgo no solo por los virus, bacterias y otras catástrofes, sino también por la tendencia a la autodestrucción por falta de cuidados al medio ambiente y todo lo que hemos provocado.
Es inaudito ver que a pesar de lo que nos está sucediendo y que se está difundiendo diariamente en todos los medios, muchísimas personas no están conscientes de lo que está por venir en México y que se ha salido de control en otros países de primer mundo.
El gobierno federal está implementado medidas de seguridad como el “no salgas de casa”, “lávate las manos a menudo”, “usa gel”, “desinfecta todo” y principalmente “la sana distancia”. Desgraciadamente siguen las reuniones, fiestas, vacaciones, acercamiento social, tristemente muchos mexicanos dicen no es cierto, no pasa nada.
Ahora que está a punto de declararse la fase 3, fueron tardías varias recomendaciones como el cierre de plazas públicas, centros comerciales, servicios públicos en playas turísticas y lo peor es que la gente sigue circulando por las calles burlándose como si nada pasara, sin cubre bocas, sin el alejamiento de un metro y medio, en reuniones, eventos públicos etc.
¡Que esperamos! ¿Que nos pase lo de Ecuador, que se rebasen los servicios médicos, funerarios, alimenticios y todo lo que puede surgir de esta contingencia?
Sin contar los perjuicios que habrá económicamente, la pérdida de empleos, el cierre de miles de negocios que difícilmente volverán a funcionar como antes. Es realmente un panorama desolador e incierto.
Al actuar con rapidez es más fácil atacarla, empezando por el confinamiento para que los daños sean menores. Cosa que no se ha acatado en muchas partes de la República Mexicana.
El Gobierno del estado de Morelos ha implementado la suspensión de actividades públicas, eventos no esenciales, la suspensión de clases de todos los niveles del Sistema Educativo Estatal. Por un período de 30 días que son recomendaciones hechas por la Secretaría de Salud Federal con el objeto de poder frenar la pandemia.
Es muy triste para quienes estamos viviendo este momento ver todo lo que pasa, estamos saturados de noticias de todo el mundo que son terribles y lo peor está por venir si no se toman acciones drásticas como en otros países.
En Cuernavaca las calles están casi vacías, plazas y centros comerciales es impresionante para los que somos de aquí ver nuestra ciudad así, se acabaron las reuniones a que estamos acostumbrados, esa cercanía con grupos de amigos, nuestra vida social, cultural y hasta familiar, acostumbrados a caminar por la ciudad, asistir a eventos de todo tipo, a reunirnos con los nuestros y todo hasta nuevo aviso, que nos provoca una sensación de pérdida, de tristeza y aunque somos fuertes para eventos inesperados y catastróficos como terremotos, inundaciones, incendios y más nunca imaginamos estar ante esta monstruosa pandemia. Todo se ha dicho, sin embargo no es fácil digerirlo, no es repetir lo mismo es manifestar algo que nos afecta a todos y que está siendo brutal a nivel mundial.
Paciencia, valor, solidaridad y cuidados extremos para no ser víctimas del virus y poder volver a la vida normal que tanta falta nos hace como seres humanos.
Referencia:
D. Arbòs y M. Belles “14 maneras de destruir la humanidad” de la colección El Café Cajal , publicaciones NEXT- DOOR, .2017
Por: Maru Rojas / opinion@diariodemorelos.com
