El crecimiento de las dark kitchen o cocinas fantasmas, que sólo venden comida para llevar, está quitando mercado a los restaurantes tradicionales.
En su visita a Cuernavaca, el vicepresidente regional de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Mario Alberto Cisneros, comentó que la gente está viendo en esta modalidad una oportunidad para tener un ingreso como una actividad adicional, elaborando comida para llevar desde la cocina de sus casas, o ya dedicándose de lleno.
Dijo que, por ejemplo, en la Ciudad de México (CDMX) hay lugares en los que las personas están rentando cuartos o pequeños departamentos en zonas de alto consumo, para elaborar todo tipo de comida.
En la mayoría de los casos la promocionan a través de redes sociales y grupos de mensajería, y la distribuyen, incluso, a domicilio.
El representante agregó que la mayoría de estos negocios inician en la informalidad y algunos han transitado a la formalidad, después de haber iniciado la venta de comida desde la cocina de la casa de los propietarios.
El modelo de dark kitchen representa una competencia desleal porque no tienen la misma carga operativa o fiscal que un negocio establecido, con cortina arriba, mesas y personal.
Señaló que este modelo de comida para llevar se fortaleció y se hizo más popular durante el periodo de confinamiento, aunque ya existía, y a partir de 2022 se expandió no sólo a comida, de la que destaca la asiática, sino a postres y bebidas.
En Cuernavaca existe un grupo de dark kitchens en Facebook, que se promueve como un espacio para emprendedores, compartir información y crecer como gremio, alcanzando más consumidores.
ANTONIETA SÁNCHEZ / antonieta.sanchez@diariodemorelos.com
