Ford tiene una serie de motores “turbocharged” de inyección directa llamado EcoBoost, los cuales están disponibles hoy en día en una serie de automóviles que van desde el económico Ford Fiesta  hasta el potente Ford Mustang. 

El motor de gasolina es producido por la marca americana, pero fue desarrollado en colaboración con la empresa alemana “FPV Engineering” y Mazda. Los motores EcoBoost de 2.0 litros y 2.3 litros están   basados en el motor del “Mazda L”. 

Gracias a su sincronización Variable e independiente de árbol de levas Doble    (Ti-VCT), el Ecoboost reduce el consumo de gasolina hasta un 30% y las emisiones de carbono hasta 15% según Ford. 

Para la marca, es más factible desarrollar motores de este tipo en vez de los  motores híbridos o de diésel.

El ahorro de combustible es la característica más destacada del motor, el cual logra ésto al inyectar gasolina con presión alta dentro de la cámara del cilindro para mejorar la combustión; como resultado, este motor V6 puede llegar a rendir millas como un V8.

Todos los motores EcoBoost usan un turbocompresor que aprovecha los gases de escape para generar más aire comprimido en el motor. El incremento de aire resulta en una mayor potencia.

Con el EcoBoost, Ford ha demostrado que los motores de gasolina no  se habían desarrollado ni evolucionado por completo. Ahora, su nueva familia de 1.0 y 1.5 litros marcan la diferencia y mejoran los estándares en motores.

El motor de dos generaciones fue presentado por primera vez en el 2009 y ha sido adaptado para una serie de modelos por los pasados 10 años.

  • Fiesta, Fusion.
  • Mustang.
  • Escape.
  • Edge.
  • Flex.
  • Explorer.
  • F-150.
  • EcoSport. 
  • Expedition.