A pesar de las constantes denuncias de los vecinos, quienes han reportado afectaciones a la salud derivadas de la exposición prolongada de los gases que emite el incendio subterráneo en la exmina de Tezontepec, el alcalde Eder Rodríguez Casillas, admitió que no han realizado evaluaciones para determinar la magnitud del daño ambiental y humano.
El municipio de Jiutepec enfrenta una crisis ambiental sin precedentes debido al incendii, el cual, a casi dos años de su inicio, sigue emitiendo gases altamente contaminantes sin que se hayan implementado medidas para monitorearlo o sofocarlo.
El gobierno municipal señaló que para atender esta problemática se requerirían más de 12 millones de pesos, recurso con el que no cuentan actualmente. Aunado a ello, el predio donde ocurre el siniestro es de propiedad privada, y hasta el momento, no se ha logrado establecer un diálogo con los dueños del terreno, lo que deja en incertidumbre cualquier posible acción para mitigar el desastre.
Según el testimonio de los vecinos, la situación es alarmante, ya que la emisión de contaminantes no solo afecta la calidad del aire en la zona, sino que también representa un riesgo latente para la población. Colonos han reportado casos de enfermedades respiratorias, mareos, irritación en los ojos y fatiga constante, afecciones que atribuyen a la exposición prolongada a los gases que emanan del incendio. A pesar de ello, las autoridades locales han mantenido una postura pasiva, limitándose a declarar que esperan el apoyo del gobierno estatal para afrontar el problema.
La falta de acción en estos primeros días del gibierno municipal ha generado indignación entre la comunidad, que exige respuestas inmediatas.
Además de la falta de monitoreo, el municipio no ha informado si existe un plan de contención o mitigación, lo que refuerza la percepción de abandono por parte de la administración.
