El mismo día, ayer, que se publicó que los dueños de las rutas amenazaron con presentar un estudio para aumentar su tarifa, de 10 a 14 pesos, la gobernadora electa, Margarita González

Saravia, presentó una parte de su gabinete. La casualidad.

Dada la importancia del tema, pues involucra a miles de personas de todo el estado cuya condición económica es modesta, hombres y mujeres, chicos y grandes, amas de casa, con empleos formales y subempleados, trabajadores, estudiantes, etc., etc., reproduzco una parte de la nota del Diario de

Morelos. Las opiniones de los usuarios no hicieron sino confirmar el rechazo de miles de personas al incremento tarifario. Leticia señaló: “A mí en lo personal no me beneficia este incremento, porque si de por sí pagó 12 pesos de Cuernavaca a Jiutepec, entonces pagar 16 pesos ya sería mucho”. Reprochó lo que es común que sucede en las rutas: “El día lunes, una señora de la tercera edad se subió a la puerta de la ruta, el chofer se arrancó muy rápido y la señora estuvo a punto de caerse o de que le pasara algún accidente”. Y así la totalidad de los testimonios, en el mismo temor de repudio al pretendido incremento de tarifas. Añade el señalamiento: “La petición de transportistas para incrementar cuatro pesos a la tarifa mínima del pasaje fue totalmente rechazada por usuarios de este servicio, quienes expresaron que es ‘una exageración’ que se incremente el pasaje a 14 pesos, pues los ciudadanos consideraron que este aumento sólo beneficia a los concesionarios de las rutas y no a la sociedad en general (…) El mal estado de las unidades del transporte público, así como el mal servicio que brindan los transportistas, fue uno de los principales puntos negativos que expresó la sociedad, señalando que muchas unidades tienen los asientos en muy malas condiciones, así como las ventanas, los pisos y la falta de servicio en sus maquinarias”.

La misma nota sugiere los servicios de Uber o Didi como una opción. De nuevo las comillas resultan necesarias: “La adquisición de motocicletas y el uso de taxis de plataformas, como Uber y Didi, han sido las acciones que los ciudadanos han tomado como alternativas ante el último incremento del pasaje en el año 2021, pues consideraron que estas alternativas son más económicas cuando se trata de un traslado de más de dos personas, por lo que estas acciones podrían volverse comunes ante el aumento del 40 por ciento del pasaje”.

Tan claro como el agua, en este tema que trae a cuento algo que ya sucedió en Morelos y que hoy podría suceder de nueva cuenta: los taxis peseros que en los sesenta existieron en el entonces Distrito Federal, excelentes pues daban un buen servicio. La internet refresca la memoria: Los “peseros” eran taxis colectivos, autos marca Ford o Dodge de cuatro puertas, que tenían capacidad para unos siete pasajeros, los cuales operaban en la ruta La DianaLa Villa. Las personas hacían fila para abordar y los choferes colocaban letreros para anunciar las calles por donde pasarían. ¿Por qué se llamaron “peseros”? Por el cobro de un peso por pasajero que hacían fila sobre Paseo de la Reforma antes de la inauguración de la Línea 1 del Metro. En Morelos, durante varias semanas de los ochenta las “rutas” fueron antecedidas por vehículos tipo “peseros”. De pronto convertidos en concesionarios, los choferes de taxis y autobuses urbanos empezaron a recorrer las calles con lo primero que tuvieron a la mano: coches a manera de taxis “peseros”, viejos la mayoría, y combis usadas que los usuarios aceptaron de buen talante. Hoy, no es mala idea que esta historia se repita… (Me leen mañana).

Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.

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