El titular de la Comisión Estatal de Seguridad Pública (CES), José Antonio Ortiz Guarneros, advierte que durante el periodo electoral son posibles más homicidios y que aumente la extorsión. Señala: esto se debe a que los grupos criminales buscan obtener dinero para financiar campañas. (¿Campañas de quiénes? ¿De presidentes municipales?) Explica: “Quieren (imponer) sus candidatos”. “Eso va a originar que haya más delitos, más extorsión, porque los malos tienen que buscar de dónde sacar el dinero”. Detalla que el cártel de la Unión Tepito opera en Morelos, particularmente en el municipio de Cuautla y en la región oriente, donde hay registro de ejecuciones de sus integrantes.
La nota tiene que ver con los ataques a políticos que se volvieron rutinarios en Morelos y en otras entidades. Ejemplos: la balacera en contra del candidato de la coalición PAN, PRI, PRD y RSP a presidente municipal de Cuautla, Jesús Corona Damián, el lunes 22 de marzo pasado cuando regresaba a su casa, por fortuna iba en una camioneta blindada y ello le salvó la vida. Pero en otros casos no hubo la misma suerte, como el de Andrés Valencia Ríos, exalcalde de San Juan Evangelista, Veracruz, quien en febrero pasado fue asesinado a balazos en los momentos que circulaba por la carretera que va al pueblo de Sayula de Alemán.
En un cartabón de impunidad, los sicarios son jóvenes, frisan los veinte y suelen actuar en parejas montados en motocicletas. Reputada como la “madrina de la cocaína” y conocida por su sangriento estilo de venganzas, en el Miami de los setenta y ochenta Griselda Blanco usaba pistoleros en motocicleta. Considerada la “inventora” de este método, en 2004 salió de prisión, fue deportada a Colombia y se instaló en Medellín, donde fue ejecutada por asesinos que se desplazaban en una motocicleta. Pablo Escobar, quien en diciembre de 1993 sería abatido por el llamado Bloque de Búsqueda compuesto por 5,000 militares y policías, usaba un ejército de sicarios en “moto”. Un periódico colombiano resumió: Durante las décadas de los 80 y 90, en la Colombia azotada por los grandes cárteles del narcotráfico los sicarios cometieron unos 8 mil homicidios cada año, utilizando la motocicleta como medio de transporte. En su guerra contra el Estado colombiano, el Cártel de Medellín, encabezado por Escobar, usó un ejército de sicarios en motocicleta que causó miles de muertos, principalmente en Medellín y Bogotá. Ante esta ola de violencia, el gobierno colombiano prohibió que dos personas viajaran en una motocicleta y restringió la circulación de estos vehículos por algunas zonas y en determinados horarios. Ordenó que los motociclistas portaran el número de la matrícula en el chaleco y el casco.
Octubre de 2020. En Jiutepec, los vecinos que escucharon balazos contaron veintitantos. Habían matado a un conocido de nombre Ricardo y edad de 26. Era de noche, los homicidas fueron dos, usaron el típico método de la motocicleta, a unos pasos del sitio de taxis de la unidad habitacional El Texcal, y huyeron protegidos por el manto de la impunidad que se ha vuelto costumbre. Para cuando llegaron los paramédicos era demasiado tarde; el joven baleado ya no estaba en el mundo de los vivos. Al rato que aparecieron los peritos de la Fiscalía Metropolitana vieron que había al menos 20 casquillos esparcidos en el piso. Mientras tanto, en Temixco se perdieron en la oscuridad de la noche dos sicarios en motocicleta que acribillaron a un automovilista que pasaba por la colonia Diez de Abril… Y así las cosas hasta hoy… (Me leen mañana).
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
