De los aeropuertos de provincia, el de Cuernavaca ha sido el “patito feo”. El de Cancún, que es sólo diez años más antiguo que el nuestro y el segundo del país en número de vuelos nacionales y extranjeros. El número uno es el Benito Juárez de la CDMX, el de Toluca es el tres y ni hablar de las aeropistas muy concurridas de Monterrey y Guadalajara. Dan envidia de la buena.
El “Mariano Matamoros” o la paradoja de tan cerca del cielo y tan lejos de Dios, desaprovechada la cercanía de Cuernavaca con la metrópoli más poblada de México. Localizada en el municipio de Temixco y comunicada por la carretera libre y sendas autopistas de cuota, de la terminal ubicada en Tetlama las empresas de aviación comercial se han ido ahuyentadas por la falta de pasajeros. Sólo una duró un poco más, Aerolíneas Internacionales, pero de eso hace décadas.
Lejos quedó el 15 de abril de 1988, cuando el presidente Miguel de la Madrid vino a una gira de trabajo y acompañado del gobernador Lauro Ortega Martínez visitó el Aeropuerto Mariano Matamoros. En aquellos días, Cuernavaca era una de las pocas capitales de estado que no tenía aeropuerto. Incluidas la terminal y la pista de 3 mil 100 metros, costó 10 mil millones de pesos viejos. Concebido para que andando el tiempo fuera alterno al Benito Juárez de la Ciudad México, de inicio se dijo sería utilizado para la exportación de flores morelenses mediante un programa que, ideado por Ortega, se mal logró.
En los ochenta, durante unos meses voló de Cuernavaca a Huatulco un bimotor de la empresa Aeromorelos que por falta de pasajeros rápidamente se mudó a la ciudad de Oaxaca. Sacada del aire en 2003 por la Dirección de Aeronáutica Civil, Aerolíneas Internacionales sería la que más tiempo permanecería.
Con el paso de los años vinieron Mexicana de Aviación, Aerocaribe, Aeroméxico y otras compañías, pero también se fueron como llegaron, escasos los pasajeros en las rutas de Guadalajara, Tijuana, Monterrey, etc.
Construido a mediados de los ochenta por Lauro Ortega Martínez (8 de junio 1910-22 de julio de 1999), el aeropuerto Mariano Matamoros la ha pasado dando tumbos. Luego de casi cuatro décadas, no ha podido despegar; las empresas aéreas llegaron como se fueron, en medio del fracaso por falta de pasajeros. Estuvieron unos meses, aguantaron lo más que pudieron y todas acabaron levantando el vuelo para no volver.
Aerolíneas Internacionales fue la compañía que más tiempo duró, y cuando se fue en 2004 lo hizo en medio de rumores maliciosos que dieciséis años más tarde hicieron recordar el “incidente” de septiembre de 2020, cuando un jet robado en el Aeropuerto Mariano Matamoros se estrelló en Guatemala. En periódicos nacionales y extranjeros se publicó que uno de los cuatro cadáveres localizados donde cayó el avión robado en Cuernavaca fue identificado como Jeankarlo Alexander Sánchez Meneses, un presunto narcotraficante que en 2018 se había fugado de la cárcel guatemalteca Marisca Zavala.
Uno: el director general de Viva Aerobús, Juan Carlos Zuazua, compartió una rueda de prensa con el secretario de Turismo, Miguel Torruco, el miércoles pasado, cuando dijo que el aeropuerto Mariano Matamoros “probablemente puede estar en nuestros planes en este 2022”. Dos: el encuentro con medios fue para informar que Aerobús volará desde el aeropuerto Felipe Ángeles que el presidente Andrés Manuel López Obrador pondrá en marcha el 21 de marzo próximo. Tres: en las fotos del evento apareció un funcionario de origen español del Gobierno de Morelos, ¿invitado por la secretaria de Turismo estatal, Margarita González Saravia? Tres: por estos días AMLO nos ha vuelto a recordar en las “mañaneras” que empresarios y funcionarios del gobierno de España saquearon a México, hoy y desde la Conquista, por cuyos latrocinios y asesinatos el gobierno español y empresarios ibéricos se han negado a pedirnos perdón a los mexicanos… (Me leen después).
Por: José Manuel Pérez Durán
