A los cuautlenses se les ha vuelto “natural” que el municipio de Cuautla sea considerado como campeón de la extorsión. Lo que confirma oficialmente el Sistema Nacional de Seguridad Pública, destacándolo en el primer lugar de los 30 municipios con mayor incidencia en extorsión del país. Tampoco es una novedad que Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República, reconozca que “el problema de la extorsión ha ido creciendo en todo el país”, y que la mayoría de las extorsiones son por medio de llamadas telefónicas para el cobro del “derecho de piso. Lo raro sería que la extorsión desapareciera de un día para otro, como por arte de magia. Pero si esto es imposible, lo real son las protestas de agrupaciones sociales, como la Asociación Civil Morelos Rinde Cuentas que lamenta que la ciudad de Cuautla registra casi 50 delitos por cada 100 mil habitantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó una iniciativa de reforma constitucional que propone facultar al Congreso de la Unión para legislar en materia de extorsión, a fin de expedir una ley que homogenice penas y sanciones en el territorio nacional.
La doctora Sheinbaum admite que los tres órdenes de gobierno han sido insuficientes para prevenir y combatir el delito de alto impacto, como es la extorsión. La exposición de motivos del proyecto de reforma constitucional reconoce que “las autoridades del Estado mexicano tenemos la obligación política, ética y social de reconocer que la extorsión es un delito de alto impacto cuya prevención y combate han sido insuficientes en todos los órdenes de gobierno”.
Pero mientras tanto, la inseguridad pública que data de años. De ello da cuenta el ejemplo del testimonio de una periodista oriunda de Cuautla y madre de un hijo de siete años que insiste en el dominio del crimen organizado sobre las instituciones seguridad. Dice: “La historia ligada a la violencia y el crimen organizado que tengo es la muerte, o más bien el asesinato, de mi esposo en la ciudad de Xalapa, Veracruz. Mi marido era originario de esa ciudad y, en 2008, tenía un negocio de internet en la Unidad Habitacional Pomona. Ahí recibió la visita de unos tipos que le habían propuesto que prestara este local para distribuir droga y a cambio él recibiría cerca de 30 mil pesos mensuales. Recuerdo que estaba muy de moda la presencia y dominio de Los Zetas. Mi marido se negó. Los meses transcurrieron hasta que un 22 de diciembre de 2008 salió de la casa y fue la última vez que le vimos con vida. Su cuerpo fue localizado sin vida en un paraje sobre la carretera Xalapa-Veracruz, en el poblado de Rancho Nuevo. Por la manera en cómo encontraron el cuerpo, se deduce que fue torturado y golpeado. A mí me arrebataron a un integrante de mi familia. Me quitaron mi tranquilidad, pues tuve que renunciar a mi trabajo como periodista. Y a partir de ese año regresé a mi tierra, a Morelos…”.
Ambas del estado de Morelos, Cuautla y Yautepec integran la lista de las ciudades con mayor incidencia del delito de secuestro. Los demás son Guanajuato, Salamanca, San Miguel de Allende, Guanajuato, Irapuato, San Luis de la Paz, San Juan del Río, Gro., y Toluca, estado de México, respectivamente con 93, 72, 38, 37, 108, 23, 47 y 143 casos por cada 100 mil habitantes.
Pero si las estadísticas son necesarias para el combate de la delincuencia, no resuelven por sí mismas el problema de las extorsiones…
(Me leen mañana).
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