Mazatlán.- La violencia volvió al futbol mexicano, a pesar de que no hay acceso a los estadios. Una bronca se desató entre aficionados de Santos, que viajaron a Sinaloa para apoyar a su equipo en el compromiso ante Mazatlán FC, correspondiente a la tercera fecha del Guardianes 2021.

Los seguidores santistas planearon el viaje desde hace unos días, con la esperanza de que las puertas del Kraken se abrieran, pero el gobierno local echó para abajo esos planes y el partido se llevó a cabo sin público, por lo que optaron ir al hotel de concentración para alentar a sus futbolistas.

Ya en el hotel de concentración, cuando el autobús del plantel había partido al inmueble, las cosas se calentaron entre dos aficionados, lo que desencadenó que varios soltaran golpes y empujones. Un aficionado cayó noqueado en el asfalto, mientras que otros seguían a los golpes y unos más, tratando de separar.

Por: Staff Diario de Morelos