En Morena la sombra de Blanco sigue presente, pues aunque su fuero lo protegió de un desafuero solicitado por la Fiscalía de Morelos, éste fue incluido en julio de 2025 en el Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política de Género —una decisión inapelable del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación— y se le impide postularse por 18 meses. Además, hubo denuncias graves sobre su relación con el crimen organizado, corrupción y abuso de poder, así como con colaboradores suyos en el gobierno estatal, lo que ha ahondado la percepción de impunidad protegida, porque mucho se publicita, pero no pasa de ahí. La situación de seguridad en Morelos se agrava, el estado ha figurado entre los peores en índices de homicidio doloso y feminicidios en 2024, en paralelo al despido del fiscal Uriel Carmona por múltiples acusaciones, además de señalamientos de encubrimiento de feminicidios y extorsión. El entorno interno de Morena también ha sido golpeado por escándalos por casos de ostentación de lujo y viajes extravagantes de figuras cercanas a la dirigencia nacional, como Andrés López Beltrán, Ricardo Monreal y Mario Delgado, quienes han contravenido la narrativa de austeridad que el partido promovía desde sus orígenes. En paralelo, Claudia Sheinbaum ha tenido que ejercer un papel pacificador, defendiendo la unidad ante discursos polémicos de figuras como Gerardo Fernández Noroña, quien en lugar de estar en paz hace un video de su lujosa casa en Tepoztlán, aunado al pleito con Alito Moreno en el senado de la república que mas que pleito parece un distractor para la ciudadania, que esta muy pendiente de las declaraciones de los Narcos en el vecino país. ¿No cree usted?
