Yo no sé si los nuevos legisladores estatales ya se dieron cuenta o si todavía piensan que al llegar al poder pueden hacer lo que les plazca, la verdad es que la mala fama de las legislaturas pasadas, sobre todo las tres últimas, es verdaderamente fuerte; las primeras dependían del ejecutivo de manera impresionante y realizaron todo tipo de chapuzas para darle gusto al gobernador, que con su familia robaba a diario a los morelenses.
La que llegó con el Gobernador del Estado prometió muchas cosas y dio muchas declaraciones, pero no sirvió para nada y, como sus antecesores, se hincharon de dinero sin hacer nada por el estado.
Ahora esta legislatura nos daba esperanzas de ser más plural, con diputados con una mayor preparación no sólo académica, sino política, pero creo que el de legislador es un cargo maldito que se los come.
Al parecer, tienen dos sopas nada más una sacar y denunciar los robos que se realizaron durante la reconstrucción después del temblor, donde los ex funcionarios graquistas, en coordinación con su jefe y su familia, robaron a manos llenas sin ningún recato.
Quiero señalar que el ex gobernador puede decir lo que quiera e insultarlo a uno con los demás, siempre por la espalda porque le faltan tamaños para decirlo de frente. Y, como todo cínico, no se mide queriendo manipular a los diputados y hacerle la vida de cuadritos al actual Gobernador del Estado.
Ese sujeto siente que ya la libró, y eso quién sabe, pero nada más la vergüenza de que todos lo consideren un hampón es algo que se va a llevar a la tumba, insulte a quien insulte.
Pero, dejando a las ratas a un lado, lo importante sería que los dos fondos que están en el aire, asunto que necesitamos ver cómo los resuelven los diputados actuales, nos van a dar idea de lo que nos espera en los próximos tres años. El primero es el fondo de “Unidos por Morelos”, de infame memoria. Veremos si es cierto que los diputados le entran a desenmascarar al equipo de ratas que se quedó con el dinero de la reconstrucción que tanta falta le hacía a los morelenses.
El otro fondo donde darán color o no es el fondo del bienestar, del que algunos dicen que va y otros están totalmente en contra, con el cual quieren manejar más de 500 millones de pesos. ¿Para qué lo quieren?, no entiendo. ¿Pero a quién le ven la cara?, ellos pueden etiquetar a los municipios el recurso que quieran sin necesidad de ningún fondo; en fin, el ejecutivo del estado está en contra y si lo aprueban darán color, pero, al parecer, el gobernador lo vetará y no tendrá realmente posibilidades de que exista. Aquí sus palabras que son muy claras:
“Este fondo es muy peligroso, no quiero involucrar a algunos diputados pero imagínate para qué quieren 500 millones de pesos. ¡Imagínate!, yo te voy a decir una cosa: con eso trabajo y yo se los comenté a los diputados, conseguí dos mil o tres mil millones de pesos para todos los municipios (...) el riesgo es para ellos, yo no sé qué van a hacer con esos 500 millones de pesos, ¿quién los va a fiscalizar?… Es un tema delicado, es un tema difícil, esto nunca se había dado… me parece que se dio con Graco y tú sabes qué hicieron los diputados, ¡todo se lo clavaron!”
Por eso, estas son dos pruebas que tendremos que ver. Y otra más será qué tipo de exigencia le harán al fiscal anticorrupción, que no ha hecho nada en tres años; dicen que ahora sí va y que hay un fraude del ex Secretario de Finanzas y el ex tesorero, así que habrá que ver por qué en el caso del Alcalde de Cuernavaca -que no se ha llevado el “Palacio Municipal” porque es un verdadero vejestorio el ex Hotel Papagayo- se hizo como que la Virgen le habla o le llegaron al precio.
En “radio pasillo” se dice que el fondo del bienestar es la copia de uno anterior que no sirvió para nada más que para que los diputados se fueran más ricos, así que los actuales sabrán qué aprueban y qué imagen nos dan a los morelenses.
Así que la legislatura está en el momento de las definiciones, todos son nuevos, a excepción de dos que repiten, una porque la jaló su Presidente Municipal y así llego, y otra que se ha anquilosado en el cargo a base de su propia tranza; los demás son nuevos y queremos ver cómo actúan, porque será fundamental para los tres años que le faltan a este gobierno.
Los que piensan que el gobernador se va, están mal, los dos mil quinientos millones que le ha otorgado la federación, vía el Presidente de la República, es un muestra clara de que se queda, les guste o no a muchos.
Las definiciones están enfrente, estemos pendientes para normar nuestro criterio sobre los nuevos legisladores. ¿No cree usted?
Por: Teodoro Lavín León lavinleon@gmail.com Twitter: @teolavin
