En nuestra segunda sesión del Grupo Empresarial Morelos nos acompañó el Licenciado Cesáreo Carvajal Guajardo, quien habló acerca de parte de su trayectoria profesional hasta llegar a la posición que hoy ocupa: Asesor de Seguridad Pública.

“Cuando yo dejo el Estado de Morelos, me toca entregarle la Secretaría de Seguridad pública en manos de un hombre muy prestigiado, que es el hijo de Lya Gutiérrez, Sebastián, y continuó mucho mi trabajo.

“Mi paso por Morelos es de hace ya varios años; yo llego en el año 75 con mi mamá y mi familia, y mi madre se hace responsable de la oficina de doña Gloria Almada de Bejarano. Mi abuelo fue médico de Doña Gloria. Nací en el Distrito Federal pero me crié en Veracruz, entonces mis orígenes son veracruzanos. Algunos de ustedes conocieron a Gustavo Carvajal; él era primo hermano mío, Ángel era mi tío y todos estaban en la parte política. Y un día le digo a Fernando Gutiérrez Barrios, que era mi padrino, ‘Me voy al FBI’. Se me queda viendo y me dice: ‘Estás pero si bien tarugo; tienes que entrar a trabajar al Gobierno’. Entro a la PGR y en la PGR me comisionan al ISSSTE en Morelos, donde estoy de 1980 a 1989 y creamos todo lo que era una oficina de seguridad, en donde teníamos jurídico, administración y seguridad al frente. Ahí, Jorge Arturo Olivares Brito era compañero de oficina y me voy comisionado un año a Quántico, Virginia, y salgo egresado de la Academia Nacional del FBI.

“Regreso a México, siendo delegado Javier Rueda, quien me habla y me dice que fuéramos a ver al gobernador electo, y vamos a ver a Don Jorge Carrillo, quien me dice: ‘Vas a ser el Director de la Policía industrial Bancaria’. Recuerdo que la imagen de Don Jorge era imponente, yo estaba muy chico, y me dice: ‘¿Por qué tiemblas?’ Fue mi primera responsabilidad fuerte que tuve aquí en el Estado.

“Después pierde Ana Laura la candidatura y Don Jorge hace una negociación con Sergio Estrada, siendo éste Presidente Municipal electo, y me dice Don Jorge: ‘Te vas al Municipio como jefe de la policía, porque debemos de tener la seguridad’, y teníamos que tener al estado controlado. Y a Sergio no le interesaba en ese momento la policía municipal, y a mí me hace entrega José Luis Urióstegui. Él fue el primer Director de Seguridad Pública Municipal, y después fuimos compañeros; él fue Procurador y yo fui Secretario de Seguridad; y fue una experiencia muy interesante el crear la Policía Municipal en Cuernavaca; empezar a ver varios temas, como conocer la problemática, conocer la ciudad ya bajo otro esquema.

“Cuando es la campaña para Gobernador del Estado, a mí me pide el Licenciado Labastida que yo coordine los temas de Morelos, y me voy como coordinador y dejo la dirección. Y me dice Sergio: ‘Los que se fueron para el PRI, se fueron al PRI; los que están conmigo se quedan conmigo’. Gana, me manda a llamar y me dice: ‘No tengo quién se quede’. Y como no había otro tarugo, pues me quedé como Secretario de Seguridad Pública del Estado. Y fue una experiencia muy interesante porque yo me di cuenta desde el Municipio de que la alianza fundamental de un jefe de seguridad pública, o de un agente al frente de cualquier otra institución, es la sociedad; hay una conceptualización muy difícil de gobierno que siempre dice Sociedad y Gobierno, y todos somos iguales, sólo que con distintas responsabilidades; somos sociedad al frente de una sociedad gubernamental y esa alianza me permitió juntarme con gente con experiencia, con gente que tenía un arraigo en el estado y empezar a generar opiniones, porque yo, al mismo tiempo, en ese momento era Presidente del Colegio de Seguridad Publica, que primero fue una academia y hoy ya es el Colegio Estatal; luego la hicimos Colegio Estatal de Seguridad Publica. Era el Secretario del Consejo Estatal de Seguridad Publica quien manejaba los Fondos Federales y el Secretario de Seguridad Publica era quien manejaba los Recursos Humanos; entonces, era una situación muy compleja.

“Tuvimos una época muy difícil en ese momento, que fue el de los secuestros y los robos a bancos. Se pudieron abatir los robos a bancos, y a mí en Morelos me toca participar en la detención del hijo de Arizmendi. Nos toca también detener a Caleti, que fue uno de los asaltantes de bancos más importantes del Estado, y fue una de las cosas por las que a Don Jorge Carrillo lo atacaron mucho en su momento, pero fue él quien hizo el frente total contra el secuestro.

“Cuando me invitan a ser el jefe de la policía me dio terror, porque no sabía qué me iban a pedir, si dinero o cuota, y lo que me pidió Carrillo Olea fue trabajo. Era un hombre, sigue siendo un hombre con una postura que cada vez que entrabamos al gabinete era una tembladera de piernas.

“Y me enseñó muchísimo, primero con Sergio y ya después, como gobernador. Ahora sí que me ha tocado estar durante ya varios años en la administración y lo que sí les puedo decir es que si va a haber cambios, sólo que ahorita estamos en unos momentos de transición y se necesita que se acomoden las piezas, pero lo más importante es que nosotros, como ciudadanos, estemos en sintonía con las autoridades en la realización de políticas públicas para la creación de estrategias que beneficien a nuestro estado.”

Muy interesante lo que expresa nuestro estimado amigo Cesáreo Carvajal. ¿No cree usted?

 

teodoro lavín león
lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin