En un giro inesperado, un repartidor de comida en Estados Unidos ha sido declarado inocente después de disparar a un youtuber que lo molestaba con una broma pesada. Tanner Cook, un youtuber de 21 años conocido por su canal 'Matones Clasificados', resultó herido en el estómago el pasado 2 de abril durante la grabación de un video en un centro comercial en Virginia.
El repartidor, Alan Collie, fue juzgado por tres cargos relacionados con el incidente, pero el tribunal finalmente lo declaró inocente. La versión de Collie sostiene que el acto fue en defensa propia, argumentando que Cook lo estaba molestando con su teléfono celular y que le pidió que se detuviera antes de tomar la drástica medida.
No estoy de coña: un jurado en Virginia absuelve de ‘lesiones dolosas’ a un repartidor que le pegó un tiro a un youtuber que lo estaba grabando por un centro comercial para un vídeo de ‘bromas’.
El vídeo:pic.twitter.com/YEHvBi4X8M
— Emilio Doménech (@Nanisimo) September 30, 2023
En que consistía la broma
El youtuber narró que la broma consistía en utilizar una aplicación de traducción para jugar con palabras, provocando la confusión y frustración de Collie. Sin embargo, tras una serie de interacciones, la situación se tornó violenta, culminando con el disparo en el abdomen que dejó a Cook herido.
El abogado de Collie argumentó que las acciones de su cliente fueron razonables dadas las circunstancias, sugiriendo que Cook estaba causando miedo a las personas a las que apuntaba con sus bromas. Por otro lado, el fiscal señaló que no había justificación razonable para la respuesta de Collie, considerando que Cook y sus compañeros solo tenían teléfonos celulares y no armas.
Actuando de manera desagradable
El juez reconoció la posibilidad de que Cook estuviera actuando de manera desagradable, pero subrayó que eso no justifica el uso de la fuerza letal. A pesar de la absolución de Collie de algunos cargos, aún enfrenta acusaciones relacionadas con disparar dentro de un centro comercial.
El incidente destaca las tensiones entre creadores de contenido que realizan bromas extremas y las personas que pueden sentirse amenazadas o provocadas por tales acciones. Este caso plantea preguntas sobre los límites de la libertad de expresión en el contexto de las bromas pesadas y cómo la justicia debe abordar situaciones donde la línea entre la comedia y la violencia se vuelve borrosa.
