El Gobierno Federal detectó el gran afecto que sentía el Caudillo de Sur por el pueblo que le dio cobijo, y donde además tenía su Cuartel General desde mayo de 1914. Desde la visión de las autoridades, atacar la villa de Tlaltizapán era una de las claves importantes para acabar con el Zapatismo.

En esta tercera entrega de “100 años sin El General”, abordamos los sitios emblemáticos en el municipio de Tlaltizapán, como el Cuartel de Zapata, hoy museo, y el mausoleo que construyó para que depositaran sus restos cuando lo mataran, así como los de sus generales.
Luego de que las fuerzas carrancistas tomaran las plazas de Cuernavaca, Cuautla, Yautepec, Villa de Ayala y parte del distrito de Tetecala, los días 11 y 12 de junio de 1916, atacaron el pueblo de Tlaltizapán, haciendo que Emiliano Zapata y sus hombres se replegaran al cerro “El Jilguero”, y más tarde a Huautla.
En este fatídico 12 de junio, la cifra de muertos llegó a 283; se trataba de 132 hombres, 112 mujeres y 42 menores, de ambos sexos, quienes militaban directamente en el movimiento armado.
Al tomar el cuartel las fuerzas federales lograron decomisar un botín de armas de los zapatistas.
En este decomiso obtuvieron maquinaria usada por el general Jesús Navarro para trabajar la pólvora y elaborar bombas, y otra más para acuñar monedas; además, armamento, gran cantidad de ganado,entre otras propiedades.
Muy cerca del ex cuartel, se encuentra el ex convento de San Miguel Arcángel, en cuyo atrio se erige el mausoleo que Eniliano Zapata mandó construir para que ahí descansaran sus restos mortales y los de sus principales generales.
En ese sitio descansan Amador Salazar –quien también era su primo-, los hermanos Ignacio, Adalberto y Modesto Maya; Jaime Rodríguez Morales, Leobardo Suárez Abúndes, Bonifacio García Maldonado y Jesús Capistrán, entre otros. i

Museo Casa Zapata
Lugar donde nació el General Emiliano Zapata.

Ex hacienda
El Hospital
La primera rebelión de Zapata fue contra los dueños de este lugar.

El quiosco en Ciudad Ayala
Aquí, en 1911 se dio lectura al “Plan de Ayala”.

Parroquia
‘San José’
En este recinto se casó Zapata con Josefa Espejo.

La Parota
El ‘árbol vivo de hechos muertos’; ahí  ahorcaron a federales, porfiristas, maderistas...

Hacienda de Coahuixtla
Zapata combatió contra las fuerzas federales, en San Pedro Apatlaco.

Pabellón
turístico Zapata
Inmueble creado en Ayala para ilustrar la revolución social.

Museo de la Revolución del Sur, ex Cuartel de Emiliano Zapata
En el inmueble que anteriormente ocupara el Molino de Alarcón en la población de Tlaltizapán, el General Emiliano Zapata Salazar estableció su Cuartel General de manera intermitente de 1914 a 1918.
En la década de 1970 se formalizó la creación del primer museo dedicado al General, y desde entonces este lugar alberga valiosas colecciones de los hombres que junto con él combatieron en la Revolución del Sur.
Cuenta con siete salas de exposición permanente, dos salas de exposiciones temporales, un extraordinario patio interior, una sala de usos múltiples y un auditorio.

Mausoleo de Emiliano Zapata en el ex convento de San Miguel Arcángel, en Tlaltizapán
Aquí descansan los fieles guerrilleros de Zapata, quienes regaron con su sangre y su vida los anhelos de la masa campesina. No lucharon por bastardos intereses, ni los guió la vanidad ni el odio. “TIERRA Y LIBERTAD” fue su bandera que ondeó triunfante ante la nación entera, paladines de la lucha agraria, el pueblo humilde les rinde su homenaje.
Es la leyenda en el mausoleo que Zapata mandó a construir en la villa de Tlaltizapán, en el atrio del ex convento de San Miguel Arcángel, para él y todos sus generales y seguidores de la lucha revolucionaria.

 

Fotos y Texto: Guillermo Tapia e Israel Valdivia/DDM