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Los visitantes al Museo de Arte Moderno de San Francisco, fueron víctimas de una broma hecha por un joven de 17 años que, dejó en el suelo del lugar un par de gafas para ver si los espectadores se detenían a mirarlas.

La idea de la broma salió porque el chico dio una vuelta por el museo y quedó sorprendido por algunas de las piezas que se exponían: “nos topamos con un animal de peluche en una manta gris y preguntamos a la gente si realmente eso les impresionaba”.

De tal forma, el joven quiso poner a prueba la muy tratada teoría de que cualquier cosa que se exponga en el entorno de una galería será apreciada como objeto de arte y le resultó cierta ya que la gente empezó a rodear el objeto, tomarle fotos y videos.

Me gusta pensar que los lentes en el suelo fueron representados por la gente como el embrutecimiento de la cultura… o, tal vez, como la vida a través de la lente”, afirmó el chico, que publicó una foto en su twitter de cómo la gente recibía su “obra de arte”.