La flor de cempasúchil, cultivada en México, casi exclusivamente para recordar a los que se adelantaron en el camino y estarán de “regreso”, ya está en el mercado y ya adorna y aromatiza el entorno, no sólo local, sino el de ciudades lejanas, hasta donde llega de forma anticipada.
Como cada año, esta flor caracteriza la segunda celebración popular más importante de los morelenses y los mexicanos, el Día de Muertos, sólo detrás de la fiesta dedicada a la Virgen Morena.
Quienes se dedican al cultivo han trabajado y puesto su dedicación y conocimiento en el quehacer de la floricultura desde el pasado mes de junio y la venta al mayoreo es la primera en dar señales del comportamiento que tendrá la temporada 2023.
Jesús Rosales García, del vivero Ecomind, localizado al norte de Cuernavaca y enfocado a la reproducción de plantas en maceta para su venta al menudeo, pero principalmente al mayoreo, señaló que la expectativa de venta este año es alta y la demanda que registró la flor durante las primeras semanas de octubre, le hacen presumir que la meta será alcanzada.
“La expectativa de venta para el sector en general es bastante alta, porque, por ejemplo, en este vivero, de tres mil plantas que se sembraron en maceta, ya sólo quedan 40 piezas, lo que representa casi toda la producción”, platicó satisfecho por el resultado del trabajo en su vivero para esta temporada del cempasúchil.
“Ha sido un arduo trabajo por parte de todos los trabajadores del vivero, quienes han dado lo mejor para conseguir este importante logro”, expresó.
Aunque Ecomind tiene venta directa al público, el empresario del ramo refirió que prácticamente el mercado para su producción es foráneo, en un 90%.
Los principales compradores, al mayoreo y de forma anticipada a los días de la celebración, que son 30 de octubre, 1 y 2 de noviembre, provienen de la Ciudad de México y de las zonas costeras, como el puerto de Acapulco, en Guerrero, y Puerto Escondido, Oaxaca.
Incluso, el tradicional amarillo de la flor de cempasúchil y su pomposidad lucirán en la llamada Ciudad Blanca, en Mérida, Yucatán, a donde viajó esta semana una parte de la producción del vivero administrado por Rosales García.
Dijo que afortunadamente la fuerza de la tradición y el culto de los mexicanos por sus muertos le da fortaleza al mercado y en este sentido, consideró que no tienen competencia, ni de otras entidades que también producen la flor, ni del mercado chino, cuya invasión de productos artificiales sólo complementa en una baja medida la tradición mexicana.
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro) documenta cada año el comportamiento de la producción y venta de la flor que simboliza el Día de Muertos y de acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) 2021, Morelos se ubicó en el séptimo lugar en la escala de producción nacional.
El primer lugar fue ocupado por Puebla; en segundo lugar Tlaxcala e Hidalgo, seguidos de San Luis Potosí, Guerrero, Oaxaca, Morelos, Durango y Sonora.
El SIAP 2021 informó que se cultivaron más de seis millones de plantas, las cuales permitieron abastecer el mercado local e incluso vender a otros estados, además de que las variedades más tradicionales son la naranja y amarilla.
Su producción se concentra principalmente en los municipios de Cuernavaca, Cuautla, Jiutepec y Tepoztlán, así como otros municipios de la región oriente de la entidad.
ANTONIETA SÁNCHEZ / antonieta.sanchez@diariodemorelos.com
