El 10 de mayo, mientras en todo el país se celebró el Día de las Madres, decenas de madres buscadoras salieron a las calles del Centro de Cuernavaca para denunciar la crisis de desapariciones que persiste en México, donde miles de mujeres buscan a sus hijos cada día.
La movilización partió desde la Parroquia San José El Calvario y avanzó por la calle Matamoros hasta la Plaza General Emiliano Zapata Salazar.
Durante el trayecto, las manifestantes corearon consignas como “10 de mayo no es de fiesta, es de lucha y de protesta”, “¿Por qué les buscamos? Porque les amamos”, “¿Hasta cuándo? Hasta encontrarles” y “Hijo, escucha, tu madre está en la lucha”; además, el ensamble Wamazo 8 de Marzo acompañó la marcha con el ritmo de sus tambores.
Al llegar a la plaza, las madres leyeron un pronunciamiento en el que denunciaron que la desaparición de personas constituye una problemática amplia, persistente y devastadora que se expande como ondas en el agua. Afirmaron que, todos los días, hombres y mujeres desaparecen en distintas regiones del país, lo que obliga a cientos de familias a emprender búsquedas por cuenta propia.
Asimismo, señalaron que el 99 por ciento de las personas que integran sus colectivos son mujeres, quienes, desde sus propios espacios, enfrentan los embates de la violencia, resisten el abandono institucional y se convierten en actoras sociales fundamentales en la lucha por la paz.
También subrayaron que muchas de ellas renuncian a sus empleos, modifican sus rutinas y dejan atrás el rol tradicional de cuidadoras para asumir la búsqueda como una causa de vida.
Finalmente, durante el acto, las madres entonaron cantos, elevaron oraciones y llamaron a la sociedad a mostrar mayor empatía con su causa, la cual exige no sólo justicia, sino también memoria y compromiso colectivo.
Alfa Peñaloza / alfa.penaloza@diariodemorelos.com
