La resistencia a la insulina, es cuando las células del músculo, hígado y grasa, no responden de forma adecuada a esta hormona y no pueden absorber el azúcar en la sangre de forma correcta, por lo que el páncreas debe de tener un trabajo extraordinario, que permita mantener los niveles de azúcar adecuados en sangre.

La insulina es una hormona, cuya función es que las células permitan la entrada de glucosa para proporcionar energía en el cuerpo, en palabras más comunes y como me gusta explicarle a los pacientes, es que la insulina es la llave que abre la puerta de las células, para que la glucosa pueda entrar y haga la función primordial en el cuerpo que es intervenir en la producción de energía.

¿Por qué sucede esto? La insulina o no es suficiente en cantidad o buena en calidad, que al momento en que tendría que actuar con respecto a las células, no genera la función necesaria y la glucosa se queda afuera de las células , es por eso que al medirse el azúcar en la sangre, los parámetros se encuentran elevados.

Las principales causas son antecedentes heredofamiliares de diabetes, sobrepeso u obesidad abdominal (perímetro abdominal mayor a 88 y 102 cm , para mujeres y hombres respectivamente) falta de actividad física que genera baja masa muscular, presión arterial elevada, trastornos hormonales, mala calidad de sueño y el uso de ciertos medicamentos.

La resistencia a la insulina incrementa el riesgo de desarrollar diabetes, hipertensión arterial, hígado graso, síndrome de ovario poliquístico, niveles elevados de triglicéridos y está asociado con algunos tipos de Cáncer.

Lamentablemente la falta de actividad física de manera diaria, es un problema que empieza a atacar a niños, al dedicar más tiempo a las pantallas y dispositivos digitales en lugar de realizar actividades al aire libre, lo anterior los pone dentro de los sectores vulnerables a este padecimiento.

A partir de los 45 años es más factible que se presente este padecimiento y se genera en la misma probabilidad en hombres y mujeres, ya que en el género femenino problemas hormonales podrían desencadenar resistencia a la insulina, mientras que en los hombres la distribución de la grasa, ya que en la mayoría se acumula en la zona abdominal.

La resistencia a la insulina en algunos casos presenta los siguientes signos:

Acantosis Niígrocans (pigmentaciones oscuras principalmente cuello, axilas, codos e ingles)

El tratamiento debe ser basado únicamente en evidencia científica, en donde se determine una alimentación personalizada, balanceada y correcta, prescrita por un nutriólogo clínico certificado, donde se consideren factores culturales de alimentación, horarios, actividad física y una correcta higiene del sueño.

Hay buenas noticias, ya que este padecimiento se puede revertir, si se hacen cambios en el estilo de vida, aunque el tiempo de recuperación depende de cada paciente, la constancia que tenga en el tratamiento y el compromiso con mejorar su estilo de vida.

Recuerda no minimizar ninguno de los síntomas o antecedentes familiares en materia de salud, y acudir con un especialista para prevenir o realizar un diagnóstico oportuno.

Recuerda que la resistencia a la insulina

es una advertencia sobre el trabajo extra que está realizando el páncreas, una llamada de atención para cambiar hábitos, prevenir diabetes y muchas otras enfermedades.

Nos leemos en la próxima columna.

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