Un grupo armado robó en Guanajuato durante los primeros minutos de ayer dos remolques cargados con 7 millones 114 mil 500 cartuchos útiles. Los delincuentes interceptaron a los tráileres que los transportaban, así como a los vehículos escolta.

El cargamento de balas tenía como destino Estados Unidos. Había salido de Cuernavaca, y circulaba por el tramo entre el municipio de San Luis de la Paz y el poblado de Cabaña del Rey, aproximadamente en el kilómetro 110 se perdió contacto con la señal GPS de las unidades.

El recorrido era monitoreado, según se informó, por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desde la XVI Zona Militar. Eran balas, principalmente de calibre .22, fabricadas por la empresa Industrias Tecnos, con sede en Cuernavaca, para el mercado estadounidense.

Tenían como destino la pequeña ciudad de Helotes, en el centro de Texas, donde está la importadora Centurion Ordnance, para quien fabrica la empresa Industrias Tecnos.

El reporte de la desaparición movilizó a distintas corporaciones. Elementos tanto de la Fiscalía General de la República, Sedena y Guardia Nacional división Caminos acudieron a la zona.

Lograron encontrar solamente los dos tractocamiones y las unidades que los escoltaban, no así los remolques. En el lugar estaban tres custodios, quienes no supieron dar mayor información, y fueron presentados ante la FGR.

Inicia FGR investigación

La Fiscalía General de la República (FGR) inició, con carácter de "extra urgente y prioritario", una carpeta de investigación por el robo de más de 7 millones de cartuchos para armas de fuego, que fueron robados por un comando de civiles armados en Guanajuato.

El robo ocurrió alrededor de las 0:30 del miércoles, en el tramo entre San Luis de la Paz y San Diego de la Unión, sobre la carretera federal 57, a la altura de la comunidad Cabaña del Rey.

En el oficio DE/2463021, del 09 de junio en la delegación de la FGR en León señala en dos cuartillas los datos principales sobre el hecho, y detalla el número de cartuchos y su calibre, indicando que se trata de un embarque integrado por 7 millones 114,500 municiones útiles.

El material robado comprende municiones de 14 calibres diferentes, casi todas para armas cortas, destacando 87,000 piezas calibre 7.62 x 51 milímetros, usado para abastecer armas largas como las carabinas AR-15 o los fusiles automáticos M-16. También pueden usarse en fusiles FAL.

Los cartuchos eran transportados en dos tractocamiones de la empresa Industrias Tecnos, fabricante de este tipo de material y cuya sede está en Cuernavaca. El embarque, que era custodiado por personal de seguridad privada contratado por la empresa, salió de la planta y fue interceptado por varios hombres armados cuando los tráileres circulaban en las inmediaciones de San Luis de la Paz.

La FGR señala en su documento el material robado está integrado por:

-2,352,000 cartuchos calibre .22 LR alta velocidad

-1,570,000 cartuchos calibre .22 LR alta velocidad

-1, 230,000 cartuchos calibre .22 LR alta velocidad PH

-590,000 cartuchos calibre .22 LR alta velocidad

-360,000 cartuchos calibre .22 LR alta velocidad

-295 mil cartuchos calibre .40 S&W

-215,000 cartuchos calibre .22 LR súper colibrí

-117,000 cartuchos calibre .45 automático

-100,000 cartuchos calibre .38 especial encamisado

-99,000 cartuchos calibre .410 alta velocidad M.71/2

-87,000 cartuchos calibre 7.62 x 51 mm 150 GN

-71,500 cartuchos calibre .12 minishell posta

-25,000 cartuchos calibre .38 súper auto +P

-3,000 cartuchos calibre .12 minishell sluhg

La FGR detalla que son dos los vehículos que sufrieron el robo de los cartuchos; el primero un semirremoque tipo caja seca, color blanco, marca Altamirano, placas de Morelos, cargado con cartuchos.

El otro es un semirremolque tipo caja seca, color blanco, marca Fruehauf, modelo 2015, cargado con cartuchos".

En el texto, el encargado del despacho de la Delegación de la Fiscalía General de la República en Guanajuato, David Eugenio Carmona Álvarez, solicita el apoyo "a quien corresponda" para que la "célula" de la FGR en ese estado avance en el inicio de la investigación de robo de los 7 millones de cartuchos.

El texto fue elaborado cuando aún no se conocía el paradero de los tractocamiones y sus cajas conteniendo el "material bélico", como los clasificó la fiscalía. En esta primera notificación de lo ocurrido, la Fiscalía solicitaba el apoyo de diversas instituciones para difundir fotos y cartelones de las cajas secas y los tractocamiones.

Más tarde los tráileres fueron localizados en un paraje entre San Luis de la Paz y Cabaña del Rey, muy cerca de donde habían sido robados, pero las cajas secas o remolques no estaban. Fueron encontrados también los vehículos de seguridad privada que escoltaban el cargamento, así como las personas a cargo.