De acuerdo a la UNESCO, el patrimonio cultural es el conjunto de bienes muebles e inmuebles, materiales e inmateriales, de propiedad de particulares o de instituciones u organismos públicos o semipúblicos que tengan valor excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte, de la ciencia y de la cultura y por lo tanto sean dignos de ser considerados y conservados para la nación.
De acuerdo a la percepción de la gran mayoría de los habitantes de Cuernavaca, en los últimos años la ciudad ha sufrido una transformación importante en su modo de vida, así como en su configuración urbana.
La población se incrementó en el estado de Morelos y principalmente en la ciudad de Cuernavaca, debido a varios factores como el temblor de 1985, el retorno de migrantes de Estados Unidos que decidieron restablecer su residencia en el estado, así como por el interés de inversionistas que aprovechando esta situación llevaron a cabo la construcción de numerosos conjuntos habitacionales y centros comerciales, transformando grandes superficies algunas de ellas de uso agrícola, acción que recibió facilidades por parte del gobierno quien autorizó el cambio de uso del suelo para su construcción.
En Cuernavaca la demanda de casas habitación hace que propiedades grandes con bajo índice poblacional se vendan, soliciten la subdivisión de los predios y el cambio de uso de suelo para vivienda y uso comercial, surgiendo grandes construcciones como centros y plazas comerciales, tan modernas y tan ajenas al modo de vida de los cuernavacenses de años atrás.
En los últimos quince años, el Centro Histórico de Cuernavaca ha perdido más del 50% de sus edificios catalogados y otro tanto ha sufrido transformaciones en fachadas y en su estructura; actualmente se llevan a cabo restauraciones con “especialistas” autorizados por el INAH y autoridades municipales, en edificios tan emblemáticos como es el caso de la Catedral de Cuernavaca y el Palacio de Cortés.
También edificios civiles del Centro Histórico, han resentido recientemente un cambio de imagen urbana completamente fuera de contexto, como la edificación localizado en la calle de Morrow, en donde se construyó un edificio para un banco y fue inaugurado en el año del 2019, el cual fue construido, autorizado y está funcionando.
Nuestras autoridades estatales y municipales, otorgan permisos para demolición y construcción nueva, sin tomar en cuenta la importancia de las edificaciones existentes en el Centro Histórico de Cuernavaca, en donde existe un padrón de edificaciones perteneciente al patrimonio arquitectónico urbano elaborado por el INAH, en donde se da reconocimiento y se catalogan aquellos bienes inmuebles edificados hasta el Siglo XIX y que se distinguen por su valor histórico, urbano, cultural o estético y que deben ser conservados.
La falta de un Decreto reconociendo la definición y existencia del Centro Histórico de Cuernavaca, así como de un Reglamento de preservación del patrimonio histórico construido de la ciudad, ha permitido la constante destrucción de edificaciones con alto valor arquitectónico, por la falta de protección legal.
El patrimonio cultural, reflejado en el patrimonio arquitectónico urbano, es para la ciudad de Cuernavaca la memoria de su pasado, su conciencia como comunidad y define una identidad que la relaciona con el pasado desde el presente, y que si se logra preservar pueda serlo en el futuro.
Debemos exhortar a nuestras autoridades a mantener una comunicación e información a la sociedad de los proyectos de construcción de particulares y gubernamentales que se pretendan construir y que impacten a nuestra ciudad de Cuernavaca y al estado de Morelos.
Se debe tomar en cuenta la experiencia e interés de los expertos tanto del INAH como del INBA, así como de la Academia Nacional de Arquitectura, el ICOMOS y cuerpos colegiados, para la revisión de los proyectos que se pretendan realizar dentro del Centro Histórico reconocido en la ciudad de Cuernavaca, ya que la destrucción del patrimonio construido es irremplazable y provoca una imagen urbana sin sentido, sin valor ni identidad.
El problema que se presenta en la ciudad es de dimensiones mayúsculas, ya que en los últimos 30 años, con la complacencia de las autoridades, ha desaparecido más del 80 por ciento del patrimonio construido que fue detectado en el año de 1989.
La historia y las tradiciones de nuestra ciudad se ven reflejados en sus construcciones y su entorno urbano, y cuando se pierden estas características particulares, se pierde una porción de nuestra historia.
La responsabilidad es de manera primaria de las autoridades que se contrataron para dar solución a la problemática de la ciudad, sin embargo, debemos hacer frente a nuestra responsabilidad como ciudadanos, ya que los principalmente involucrados en el respeto de las características de nuestra casa, somos nosotros.
Debemos ofrecer de manera responsable nuestra parte en la conservación de nuestro patrimonio construido, dejando a un lado los ofrecimientos que la modernidad acarrea, las mejoras a nuestras construcciones deben respetar el entorno en donde se ubiquen, considerando que aquellas construcciones que respeten sus orígenes, tienen un mayor grado de adquisición de plusvalía, contrario a aquellos edificios que se basan en modas pasajeras.
Lo anterior no quita responsabilidad a nuestras autoridades, porque son ellos los que otorgan los permisos, tanto de demolición como de construcción; deben trabajar en la oferta de beneficios para aquellos propietarios que preserven sus construcciones tradicionales, ya basta que a lo largo de las principales calles de la ciudad, veamos cómo se demuelen casas tipo Cuernavaca, para dar paso a grandes locales comerciales o pequeñas plazas de comercios diversos, que realizan construcciones efímeras de tipo industrial, para que den servicio a la ciudad en un pequeño lapso de tiempo y después se demuelan y vuelvan a empezar.
El interés por tener una ciudad bonita y con historia reflejada en sus construcciones es de todos, pero la obligación de mantenerla así es de las autoridades, por lo que los ciudadanos debemos de exigir la integración y operación efectiva de un “Comité ciudadano para el rescate del Centro Histórico de Cuernavaca”.
“Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Morelos A. C.” / opinion@diariodemorelos.com
