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CUERNAVACA. MORELOS.- De tres a cuatro personas por cada cien nacen con algún problema auditivo, y durante la infancia y adolescencia el uso de audífonos puede ocasionar la pérdida de este sentido, informó Édgar Iván Sandoval Domínguez, médico-audiólogo de los Servicios de Salud de Morelos (SSM).

En el marco del Día Internacional del Cuidado del Oído y la Audición, el especialista consideró como indispensable crear conciencia en la población sobre la importancia de este sentido, en especial en los menores de edad.

Explicó que al nacer se debe realizar un tamiz auditivo que permite detectar algún problema en el oído, “en caso de detectarlo de inmediato se envía con un especialista para determinar el grado de la lesión e iniciar el tratamiento correspondiente”.

“Si después de los seis años de edad no se atiende el problema auditivo, los niños pierden la capacidad de aprender el lenguaje oral y solo podrá comunicarse con el lenguaje de señas, por ello la importancia de detectarlo al nacer”, dijo.

Es necesario que los problemas auditivos se detecten lo antes posible porque esto permitirá que lleven una vida casi normal, “se previene que sean sordomudos, y su calidad de vida será mucho mejor”.

Comentó que por cada 100 nacimientos de tres a cuatro llegan a presentar algún problema auditivo, por ello la importancia de que al nacer se realice el tamizaje auditivo.

Sandoval Domínguez destacó que también se debe poner atención en los adultos mayores, quienes al perder el oído disminuye su calidad de vida, “por ello es necesario que se atienda de lo contrario ocasiona otro tipo de problemas”.

En el caso de los niños y adolescentes, dijo que puede disminuir la capacidad auditiva por el uso frecuente de audífonos con volumen alto, por ello la importancia de que los padres estén atentos en el uso sea correcto. 

"Si después de los seis años de edad no se atiende el problema auditivo, los niños pierden la capacidad de aprender el lenguaje oral y solo podrá comunicarse con el lenguaje de señas.”

Édgar Iván Sandoval Domínguez, médico-audiólogo de SSM.

Por Marcela García