Ayer, 26 de septiembre, se cumplieron diez años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, por lo que la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos (CIDHM) exigió al gobierno federal no continuar con mentiras y reconocer la responsabilidad del Ejército Mexicano en este crimen de Estado.
Alrededor de las 16:00 horas de ayer, organizaciones civiles y sindicales se concentraron frente a la iglesia de San José (El Calvario) en Cuernavaca, como forma de protesta para exigir esclarecimiento de los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre del 2014 en Iguala, Guerrero.
José Martínez Cruz, integrante de la CIDHM, expresó que, contario al informe y la carta que entregó el presidente Andrés Manuel López Obrador hace unos días, se tiene conocimiento de la intervención del ejército mexicano en dicha escuela rural, debido a un reporte elaborado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el cual reveló que Julio César López Patolzin, uno de los 43 jóvenes desaparecido, era un elemento activo del Ejército Mexicano en funciones de Órgano de Búsqueda de Información (OBI), denominación que se le asigna a los militares en funciones de inteligencia.
“Por lo tanto, el Ejército tenía responsabilidad, porque tenía conocimiento y no hizo nada, porque debía de haber activado un protocolo de búsqueda de uno de sus soldados que estaba dentro de la Normal Rural y que está desaparecido también, forma parte del grupo de los 43, y que también pedimos su presentación con vida porque ninguna persona debe ser desaparecida”, expresó Martínez Cruz.
Para finalizar, los manifestantes concluyeron gritando la consigna “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, y expresaron que la búsqueda por la verdad, de lo ocurrido la “Noche de Iguala”, sigue siendo un pendiente de la “Cuarta Transformación”.
