El alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, confirmó que la Fiscalía Anticorrupción pretende vincularlo a proceso por el colapso del puente colgante del Paseo Ribereño, ocurrido el 7 de junio de 2022, al considerar que en su carácter de presidente municipal pudo existir responsabilidad en los hechos que dejaron al menos 25 personas lesionadas.
El accidente se registró durante la inauguración de la obra, cuando la estructura cedió y provocó la caída del propio edil, integrantes del Cabildo, su esposa y reporteros desde una altura aproximada de dos a tres metros. Aunque tras el desplome varios funcionarios municipales fueron cesados del cargo, ahora la investigación apunta también al alcalde capitalino.
En entrevista, Urióstegui Salgado reconoció que “se me pretende vincular a un proceso por la caída del puente”, aunque dijo no haber sido notificado aún de una audiencia. Afirmó que tiene la conciencia tranquila y que no participó en los trabajos ni en la inversión pública de la obra; sin embargo, admitió que la indagatoria contempla posibles imputaciones por la responsabilidad inherente a su cargo.
El edil sostuvo que la investigación corresponde a la Fiscalía y que el seguimiento institucional lo lleva la sindicatura, pero evitó abundar en detalles por tratarse de una carpeta en integración. Pese a ello, pidió que se agilicen las investigaciones para que se formulen las imputaciones correspondientes ante la autoridad judicial.
A casi cuatro años del colapso, el caso vuelve a colocarse en el centro del debate público, ahora con la posibilidad de que el presidente municipal enfrente un proceso penal por una obra que fue presentada como parte de la recuperación del Paseo Ribereño y que terminó en uno de los episodios más cuestionados de su administración.
