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Yautepec, MORELOS.- “Me gustaría caminar y poder ir a la secundaria”, dice el pequeño Erick Camacho de 12 años, a quien la desdicha acompaña desde los dos meses de nacido, cuando su madre lo abandonó.
Erick no recuerda lo que le sucedió hace ya más de cinco años, únicamente sabe que su abuela paterna, a quien reconoce como su madre, es quien se ha hecho cargo de él, desde que perdió a su padre, el mismo día que dejó de caminar.
Su tío, Marco Aurelio Camacho, relata el accidente donde Erick resultó afectado y su padre perdió la vida: “Un domingo que estábamos en la casa, sonó el teléfono, era un tío que acababa de llegar de Estados Unidos, nos invitaba a su casa, ya que habían preparado tamales de pescado, nos subimos a la camioneta de mi hermano, nos dirigimos a la Autopista del Sol, y de allí ya no recuerdo nada hasta que desperté, 15 días después”.
Describe que al circular por la pista, una de las llantas delanteras se reventó, lo que originó que su hermano perdiera el control del vehículo; en el percance, el padre de Erick, de mismo nombre, perdió la vida, y el menor resultó con lesiones en la médula espinal, dejándolo cuadrapléjico.
A cinco años de esto, Erick ha mostrado avances, aunque no los que espera, ya que por motivos económicos, no ha recibido la atención necesaria; su abuela, la señora Laurentina Mateos y su esposo, con pocos recursos han intentado apoyar a su nieto en la recuperación.
“En el hospital nos dijeron que quedaría en estado vegetal, estuvo cuatro meses internado, a la fecha he visto muchos avances en él, ya se sienta y come sólo, se pone sus zapatos, lamentablemente necesita mayor atención y es difícil con los gastos de recuperación”, dice.
La abuela relata que derivado de su problema, a Érick se le han presentado constantes llagas que le han causado sangrados y mucho dolor, por ello ha buscado la ayuda para poder sufragar los gastos médicos.
La señora señaló que principalmente Erick necesita pañales y atención médica para su recuperación, ya que él no pierde la esperanza de poder caminar algún día.

Adversidad. Las limitaciones económicas han impedido que Erick reciba la atención necesaria.

“En el hospital nos dijeron que quedaría en estado vegetal, estuvo cuatro meses internado; a la fecha he visto muchos avances en él, lamentablemente necesita mayor atención y es difícil con los gastos de recuperación.” Laurentina Mateos, abuela de Erick

Por: Guillermo Tapia /  [email protected]