“Cuando llegué a mi local y vi que todo estaba perdido, volteé y vi que las dos biblias estaban casi intactas, lo primero que dije fue que el hierro, el metal o el acero se funden pero la palabra de Dios y nuestra fe siempre siguen vivas”, externó Gerardo Vázquez, propietario del local No. 46 del Puente del Dragón, el cual se incendió ayer jueves por la mañana.
Aproximadamente a las 6:00 de la mañana, un incendio en el Mercado Adolfo López Mateos acabó con toda la mercancía y el patrimonio de la familia Vázquez, sin embrago, los afectados y diferentes comerciantes que se encontraban en el lugar de los hechos comentaron que lo único que se salvó fue un par de biblias y unas monedas que simbolizaban protección.
A este suceso los locatarios y feligreses lo catalogaron como un “acto divino o un milagro”, ya que se sorprendieron de que fueran las únicas piezas que no se calcinaron por las llamas del incendio.
Este acontecimiento fue motivo para que los comerciantes, que se encontraban haciendo labores de limpieza después del incendio, se tomaran de las manos y comenzaran a rezar, agradeciendo que el fuego no se extendió hacia otras áreas del mercado y que no cobró ninguna vida.
El comerciante Gerardo Vázquez comentó que después de esta experiencia no volverá a leer su biblia con los mismos ojos, pues asegura que fue un mensaje que no debe ignorar y que a pesar de la tragedia su fe nunca lo abandona.
