Cuernavaca, Morelos.- El suicidio es un problema de salud pública que va en aumento y nos demanda ser más sensibles con el dolor y sufrimiento humano; por lo general, quienes piensan en él manifiestan de manera verbal o conductual señales de alerta como no encontrar sentido a su vida, experimentar un alto nivel de frustración, hartazgo o dolor emocional.

La académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, Paulina Arenas Landgrave, aseguró lo anterior con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio  y señaló que estas muertes violentas pueden prevenirse si se interviene de manera oportuna. 

Para ello es importante estar alertas de quienes expresan altos niveles de desesperanza y estrés, que sienten ser una carga para otros o no están satisfechos con lo que hacen y con sus principales logros.

Crear esperanza

El lema de la efeméride es “Crear esperanza a través de la acción”, el cual muestra la necesidad de actuar de manera colectiva ante este problema urgente de salud pública, señala la OPS, y llama a familiares, amigos, compañeros de trabajo, educadores, líderes religiosos, profesional de la salud, políticos y gobiernos a tomar medidas para prevenir.

“El incremento exponencial de los suicidios en los últimos 10 años no solo es en México, sino en el mundo. Nos ubicamos dentro de los países con tasas medias, pero ha aumentado considerablemente entre los adolescentes y jóvenes”, agregó la experta.

Arenas Landgrave alerta sobre las cifras entre jóvenes de 10 a 17 años: en hombres, la tasa de suicidios es de 5.2 por cada 100 mil habitantes, y en mujeres de 3.6 por cada 100 mil, con datos del INEGI.    

En no pocas ocasiones, dice, “escuchamos a personas con estos pensamientos y reaccionamos desde nuestro miedo, impotencia y frustración. 

“Es estar atento a las alertas y acompañar la escucha desde la empatía, del contacto humano con el otro que puede tener sufrimiento y dolor emocional. Y más que cuestionar,  abrir ventanas de oportunidad para que digan lo que sienten, necesitan, y nosotros estar dispuestos a generar un mejor entorno que permita a esa persona sentirse apoyada, validada y entendida”, asevera la experta.

Decesos en jóvenes y adultos

El grupo poblacional de 18 a 29 años de edad presenta la tasa más alta: 10.7 decesos por cada 100 mil personas, seguido del grupo de 30 a 59 años con 7.4 fallecimientos.

Experta. Paulina Arenas Landgrave, académica de la Facultad de Psicología.

Por: Redacción Ddm / [email protected]

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp