Cuernavaca.- Las autoridades sanitarias de la entidad han puesto la lupa sobre el servicio de alimentación del Hospital General "Dr. José G. Parres". Tras una serie de reportes ciudadanos y denuncias internas sobre la calidad de los insumos, se han iniciado investigaciones formales.
El secretario de Salud, Mario Ocampo Ocampo, informó que se mantienen en análisis las denuncias sobre presuntos alimentos en mal estado dentro del nosocomio. La situación encendió las alertas debido a la vulnerabilidad de los pacientes que consumen estos productos diariamente.
Intervención de Coprisem en el comedor
Ante los señalamientos, se activaron de inmediato los protocolos a través de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Morelos (Coprisem). El personal de esta dependencia ya se encuentra realizando estudios de laboratorio específicos.
Ocampo Ocampo precisó que los resultados no son inmediatos, ya que dependen de cultivos bacteriológicos que requieren varios días para arrojar datos precisos. Mientras tanto, se mantiene una vigilancia estricta en el manejo de los ingredientes para evitar riesgos mayores.
Coordinación con IMSS Bienestar
Un punto crítico en esta situación es que el servicio de comedor está bajo la administración del programa IMSS Bienestar. No obstante, el secretario indicó que existe una coordinación total para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.
Aunque las irregularidades aún no han sido confirmadas de manera oficial por los laboratorios, la Secretaría de Salud decidió implementar medidas correctivas de forma inmediata. Esto incluye la capacitación del personal de cocina y la supervisión de los procesos de preparación.
Pacientes sin afectaciones registradas
A pesar de la gravedad de las quejas, el funcionario estatal subrayó que, hasta el corte de hoy, no se tiene registro de personas afectadas en su salud o cuadros de intoxicación derivados de esta situación en el Hospital Parres.
El servicio de alimentación para los pacientes hospitalizados no fue suspendido. La decisión de mantenerlo operativo busca no afectar la recuperación de los internos, garantizando ahora que cada platillo cumpla con las normas de higiene establecidas por la ley.
