La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) considera que la educación a distancia no es igual a la presencial y, en ese sentido, las escuelas particulares deberían ajustar sus tarifas con la finalidad de que guarden equilibrio con la nueva modalidad educativa a la que obligó el COVID-19. 

La dependencia exhortó a dueños de plantes escolares y padres a conciliar nuevas tarifas para el periodo escolar 2020-2021 y, en caso de que haya renuencia por parte de los primeros, los afectados pueden presentar una queja  en la Procuraduría para que ésta intervenga y pueda haber un acuerdo. 

"En caso de no llegar a algún acuerdo, los padres pueden presentar ante la Profeco una queja, ya sea de manera individual o grupal, para iniciar el procedimiento conciliatorio entre ambas partes", recomendó hoy la institución. 

Lo anterior, luego de que en los últimos meses, la dependencia detectó el malestar de muchos consumidores a raíz de que sus hijos dejaron de recibir clases personalizadas por la emergencia sanitaria del COVID-19, pero siguieron pagando las mismas tarifas por concepto de colegiaturas. 

En tal coyuntura, la Profeco considera que ahora hay un modelo de educación híbrido, con clases presenciales y a distancia, cuyo costo amerita un replanteamiento por parte de los empresarios de la educación. 

Por lo que hizo un llamado a padres de familia e instituciones educativas a conciliar pagos de colegiaturas e inscripciones, de acuerdo con el esquema que cada escuela impartirá en adelante. 

En especial, después que la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció el pasado 22 de julio que se aplicará una serie de intervenciones o medidas, para asegurar el bienestar de la comunidad escolar en su regreso a clases presenciales, siempre y cuando el semáforo epidemiológico este en verde, y en función de la evolución de la pandemia en cada entidad federativa.