SI la política fuera separada de la lucha contra la corrupción, otro gallo le cantaría a Morelos y a México, porque esa sucia relación suele traer consigo impunidad, que a su vez es efectiva promotora de más delitos.

El apunte toma relevancia en momentos que los mexicanos están en la antesala de decidir qué políticos administrarán las instituciones públicas estatales y nacionales, con el imperativo de abatir la corrupción.

Hay dos casos recientes en Morelos que dejan la impresión de que otra vez la política está pervirtiendo aquella máxima de “justicia pronta y expedita”, que no llega a cumplirse: crisis en la UAEM y el Paso Express.

LA irregularidad en el manejo de contratos de servicios de la Sedesol, la UAEM y empresas particulares, reposa al punto de la congelación en el terreno de la Procuraduría General de la República, sin avance visible.

Hay un ingrato sabor a política en lo anterior, toda vez que la Auditoría Superior de la Federación aportó datos contundentes en su momento, pero los expedientes se eternizan en PGR y no hay juez que conozca el caso.

El ex rector Alejandro Vera ha intentado deslindarse del asunto con el argumento de que él y la UAEM fueron “chamaqueados”, y mientras sean manzanas y guayabas, el presumible delito queda en la impunidad.

EL otro asunto de justicia mediatizada es el de las responsabilidades por las irregularidades en contratos y calidad de la obra del Paso Express, cuyo hecho más lamentable fue la muerte de dos personas.

Entre intentos de evadir la culpa y acreditársela a las constructoras, al gobierno de Morelos y al Ayuntamiento de Cuernavaca, casi se cumplen siete meses y el asunto también parece puesto en el congelador.

La Secretaría de la Función Pública generó 22 observaciones sobre presuntas irregularidades en la obra, desde su planeación hasta la ejecución, pero parece esperar un momento oportuno para sancionar.

COMO máximas autoridades de la UAEM, en su momento Alejandro Vera, y de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, se mueven uno en busca de un cargo de elección popular, y el otro al amparo político del gabinete.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...