TRES MOMENTOS de la Consulta Popular para enjuiciar las “… decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos…”, a la que se convoca a los mexicanos justo dentro de un mes.
ANTES DE… No ha tenido respuesta la insistente pregunta que va y viene por doquier ¿Es necesaria para el fin que pondera?, es decir, para llevar a juicio a los ex presidentes del país, más propiamente dicho.
En la ecuación costo-beneficio aparece también la interrogante de si los 528 millones de pesos que se invertirán tendrán en automático una retribución en términos de justicia o recuperación de recursos robados.
No queda claro de si se ideó como un acto de participación ciudadana con certeza de vinculación a acciones de gobierno para consolidar el proyecto y de si tiene carácter de justicia selectiva o será ejercicio regular.
DURANTE LA… Al momento no queda del todo claro cómo se llevará a cabo la consulta de marras para su mayor validez, dado que por no tratarse de una elección de gobiernos, no habrá representantes sociales.
Toma relevancia especial que el número de casillas que atenderá a los consultados será de 57 mil y no las 163 mil obligadas por la densidad poblacional. Necesariamente ello incidirá en el resultado del ejercicio.
Dado que ya han surgido algunos casos de ex funcionarios de casillas que se oponen a participar en le consulta o que incluso cuando fue la elección no acudieron, no se descarta falta de certeza en su momento.
LUEGO DE… Dicen, los que dicen que saben, que el resultado de la consulta no obliga a una acción correspondiente de gobierno en caso de no participar más del 40 por ciento de los inscritos en lista nominal.
A diferencia de la elección del 6 de junio en que contó el ‘voto efectivo’ para decisiones como registro de partido, en la consulta deben decir “sí” o “no” 37.3 millones, o sea 655 por cada casilla. ¿Así lo prevén de verdad?
¿El resultado de la consulta generará por sí elementos para enjuiciar a algún ex funcionario de gobierno? Obviamente no. Ergo, si ya se tenía la presunción, para qué la consulta, si no como ardid propagandístico.
Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com Twitter: @ezapata1
