TODAVÍA EN trabajo de parto, se ve lejana la probabilidad de que la Morena de Morelos pueda entrar a operación cicatriz para aliviar los dolores que le ha causado la imposición federal para las elecciones de julio 6.

A ojos de buena comadrona, no se ve cómo la dirigencia estatal y su militancia afín puedan hacer que esta Morena aborte el embarazo que lleva por obra del Partido Encuentro Social, al menos en Cuernavaca.

O sea que estando la confirmación de las candidaturas a unos cuantos días y las elecciones a casi 19 semanas, pensar en un cirugía para calmar el ardor de las bases morenistas, no está ni como probable.

POR EL lado del PRI parece no haber complicaciones luego de que dio a luz la lista de candidatos a diputados federales en sus 5 distritos para Morelos. Corren las 72 horas de rigor para esperar no haya reacción negativa.

En el papel, la “prueba apgar” del tricolor para ir por las curules del Congreso de la Unión es de buena puntuación, con la experiencia de Gabriel Haddad, la juventud de Toño Domínguez y Elías Polanco…

Además, para eso de la paridad Martha Patricia Sánchez y Alejandra Jiménez, aunque esta última hace preguntar si fue ella quien se sumó a Rodrigo Gayosso Cepeda en su fallido “affair” de ir por la gubernatura.

DE LAS migajas que quedan del PAN como partido, la esperanza está puesta en José Luis Urióstegui, en oootro intento por ceñirse la llamada “joya de la corona” (más bien, esa chamba es el tigre de la rifa).

Y así como en Morena, entre los azules parece que el palo está dado al chico Juan Pablo Adame, quien por más brincos y sombrerazos que hace en la “twittósfera”, no se ve cómo pudiera ser candidato a Cuernavaca.

Adame se quedó al intento de recuperar la plaza tomada por los otros jr. Martínez Terrazas, mientras su compa Javier Bolaños se olvidó de Gómez Morín y entregó a los brazos del partido satélite de “Don Peje”.

Y POR ahora, para la elección del 6 de junio hay que buscar la lámpara de Diógenes o apuntarle no al mejor perfil, sino al que tenga menos negativos, al que no sea “chapulín”, al que no haya mostrado uñas largas, etc.

Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1