SE VOLVIÓ habitual que los presidentes municipales sufrieran penurias en la recta final de cada año por falta de dinero para pagar a los empleados, pero la cosa se pone peor al cierre de este excepcional 2020.
Una pregunta simple sería ¿por qué alcaldes como los de Cuautla y Zacatepec, por ejemplo, se exponen al arresto administrativo, su destitución, el embargo de cuentas o cualquier otra medida de apremio?
Más simple es la respuesta: el dinero escaseó más que de costumbre por la disminución de contribuciones a causa de la pandemia, bajaron también los apoyos federales y las nóminas se mantuvieron gordas.
PESADA HERENCIA de sus antecesores recientes, los presidentes municipales han heredado créditos bancarios trastrienales, juicios laborales y sentencias en contra, así como deudas con proveedores.
De manera paralela, han tenido que cargar con nóminas pesadas que abultan más con la contratación de allegados, lo que en esta etapa del año hace crisis y por ello empiezan a despedir gente y otras acciones.
En algunos casos como el de Jojutla se planteó la medida temporal de pago al 50 por ciento, mientras que en Zacualpan le encontraron la medida trabajar escalonadamente y cobrar la mitad del nominal.
EL CASO más complejo es el de Cuernavaca, que tras un recorte los trabajadores afectados realizaron manifestaciones algunos días en demanda no tanto de liquidación justa sino de reinstalación inmediata.
De cierto, a todo empleador le asiste el derecho de concluir la relación laboral con cualquier empleado, sin embargo para ello habrá de mediar un proceso en el que se cumplan cabalmente todas las condiciones legales.
Sin embargo, siendo limitadas las oportunidades de conseguir un nuevo empleo en un ambiente constreñido como el que vive Morelos y el país en general, la liquidación aún legal no es una buena opción.
COMO EN la UAEM y otras instituciones, en tanto los ayuntamientos no hagan un contundente programa de austeridad, ya podrán conseguir el enésimo rescate financiero y a cada fin de año estarán tronándose los dedos.
Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1
