En el marco de los 100 años del asesinato de Emiliano Zapata Salazar y del reciente decreto presidencial de declarar “2019, Año del Caudillo del Sur”, Grupo Diario de Morelos realiza el trabajo periodístico “100 años sin el General”, donde se muestran los sitios fundamentales en la vida privada y revolucionaria del líder del Ejército Libertador.
Emiliano Zapata Salazar fue un caudillo social, siempre reconocido por su querencia a la tierra y su lucha por la gente del pueblo. Nació el 8 de agosto de 1879 en San Miguel Anenecuilco, municipio de Ayala, en la zona oriente de Morelos.

Museo Casa Zapata
Fue el noveno de 10 hijos de don Gabriel Zapata y doña Cleofas Salazar. Creció en una casa de adobe a orillas del Río Ayala, tal como se observa en el Museo y Casa Zapata, ubicada en Anenecuilco, donde aún lucen los restos de la casa construida hace más de 200 años por don Aniceto Zapata, abuelo de Emiliano.

En 1968, por decreto presidencial, se construyó el Museo Casa Zapata para contar la historia del caudillo y su pueblo; en él se encuentra un gran mural con pasajes de la vida y obra del General, así como los motivos que lo llevaron a la lucha agraria y revolucionaria.
Zapata fue peón de campo, arriero de mulas, regador de tierras y excelente domador de caballos.
Su vida cambió por varias causas, principalmente, por el despojo de tierras a su padre y campesinos vecinos.
Luego de ser elegido como representante de la defensa de las tierras de Anenecuilco, se convirtió en el principal activo de la lucha armada para beneficio de los pobres.

Ex Hacienda El Hospital
La primera rebelión y acto de liderazgo de Emiliano Zapata fue contra los dueños de la Hacienda El Hospital, en la primavera de 1910; meses antes, Zapata había sido elegido como representante de la defensa de las tierras de Ayala.
Tras el arrebato de las tierras a los campesinos de Anenecuilco, por parte de los hacendados, en contubernio con el Gobierno porfirista, El Caudillo del Sur formó un grupo de 80 hombres mal armados y en las tierras del “Guajar” rompieron las cercas y mojoneras, y Zapata empezó a distribuir las tierras a los campesinos.
“Ese fue el primer acto de rebeldía de Zapata, ocho meses antes de que empezara la Revolución, el 20 de noviembre posterior”, expresó el cronista Samuel Hernández.

Parroquia ‘San José’
Tras la muerte de don Fidencio Espejo Avelar, perteneciente al grupo de hacendados porfiristas y padre de Josefa Espejo Sánchez, la relación de noviazgo se formalizó con Emiliano Zapata, y en el mes de agosto de 1911, en la parroquia “San José”, Zapata y Josefa se casaron, teniendo como testigos a Francisco I. Madero y su esposa, Sara Pérez de Madero.

Fotos y Texto: Guillermo Tapia e Israel Valdivia/DDM