Con más de 10 años como restauradora de imágenes religiosas, Elvia Estrada ha vivido varios sucesos al reparar a Niños Dios.
Muchas de las figuras que le llegan a finales de enero para ser restauradas se le han complicado, pues ha tenido que hablarles por horas diciéndoles que se dejen para que vayan con su familia.
“Me ha pasado que les intento arreglar los deditos o los ojos y no se dejan, se les vuelven a caer o las pestañas no quedan; me pasó con un niño que tenía la cabeza muy lastimada y hasta que no lo convencí hablándole bonito, se dejó restaurar”.
En esta temporada, arregla más de 20 niños de diversos tamaños.
Restauradora. La cuernavacense asegura que, a veces, ha pasado varias horas, tratando de convencer a los Niños Dios para que se dejen reparar.
