Durante la homilía dominical, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, exhortó a los feligreses a buscar una alegría real y profunda, en lugar de quedarse con la efímera, en el marco del Tercer Domingo de Adviento, conocido como el “Domingo de Gaudete” o “Domingo de la Alegría”.
Castro Castro señaló que el Adviento, como preparación para la Navidad, tiene un toque especial de alegría e invita a los creyentes a reflexionar sobre los motivos para estar profundamente felices. En su mensaje, destacó la importancia de distinguir entre la euforia momentánea y la verdadera alegría.
“La euforia momentánea es la que se produce por un golpe de suerte o un placer pasajero. Esa alegría después te deja más vacío, con mayor necesidad y un cargo de conciencia”, explicó. En contraste, dijo que la experiencia de la alegría profunda proviene de Dios y permanece en quien se deja transformar por el encuentro con Él y trae consigo paz en el corazón.
Durante la homilía dominical, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, exhortó a los feligreses a buscar una alegría real y profunda, en lugar de quedarse con la efímera, en el marco del Tercer Domingo de Adviento, conocido como el “Domingo de Gaudete” o “Domingo de la Alegría”.
Castro Castro señaló que el Adviento, como preparación para la Navidad, tiene un toque especial de alegría e invita a los creyentes a reflexionar sobre los motivos para estar profundamente felices. En su mensaje, destacó la importancia de distinguir entre la euforia momentánea y la verdadera alegría.
“La euforia momentánea es la que se produce por un golpe de suerte o un placer pasajero. Esa alegría después te deja más vacío, con mayor necesidad y un cargo de conciencia”, explicó. En contraste, dijo que la experiencia de la alegría profunda proviene de Dios y permanece en quien se deja transformar por el encuentro con Él y trae consigo paz en el corazón.
El obispo mencionó que una de las razones para experimentar esa alegría duradera es realizar buenas acciones que no dejen remordimientos. Señaló que quienes se involucran en actividades ilícitas, como el crimen organizado o la corrupción, no logran alcanzar una conciencia tranquila. “El dinero fácil o las malas acciones tarde o temprano pesan en la conciencia”, afirmó.
En un mensaje directo, el obispo se dirigió a los diputados del estado que este domingo votarían sobre la iniciativa para retirar la interrupción voluntaria del embarazo del Código Penal. “Si votas a favor del aborto, estás votando a favor del asesinato de un inocente. La vida comienza desde la concepción. Lo haces quizá por compromiso, por presión o por necesidad de tu carrera política. Pero, ¿y tu conciencia? ¿Qué dirán tus propios hijos o tu madre que te tuvo?”, expresó.
Finalmente, llamó a la feligresía a buscar la alegría profunda que fortalece ante las dificultades de la vida y da paz tanto en el presente como al momento de la muerte. “No se queden con alegrías efímeras, busquen la verdadera, que es la que les permitirá vivir y morir con una conciencia tranquila”, concluyó.
