El envejecimiento es un proceso natural por el que atraviesa toda persona con el paso del tiempo. Se cree que los padecimientos de la tercera edad son originados por la vejez en sí misma, pero hay que considerar que el envejecimiento del organismo no es uniforme, sino que algunos órganos envejecen más rápido que otros.

Las dificultades cotidianas ante las que se enfrentan los adultos mayores son el deterioro físico derivado del proceso natural del envejecimiento, asociado a la presencia de una o más enfermedades y al estilo de vida del individuo, que puede provocar que no consigan realizar por sí mismos las actividades diarias. 

Algunas de las actividades cotidianas que el adulto mayor encuentra dificultad para realizar son subir y bajar escaleras, su aseo personal, vestirse, salir de la casa, apego a un tratamiento terapéutico, usar el teléfono, cocinar, limpiar la casa, moverse dentro de su domicilio, lavar la ropa y comer.

En general el adulto mayor puede necesitar ayuda para acostarse o levantarse de la cama, para el aseo y limpieza personal, incluso a algunos hay que darles de comer y apoyarles con la toma de medicamentos y el monitoreo de su salud.

CDI Morelos

La persona que cuide al adulto mayor debe procurar hablarle con voz suave y de frente, tratando de ser lo más expresivo posible y utilizar la mímica si es necesario, llamarle por su nombre, despacio, y ser paciente con él, expresar claramente lo que debe hacer, sin dejar lugar a incertidumbre, las preguntas deben ser sencillas y sin regañar, no dejar que éste duerma todo el día si no lo amerita la recomendación médica.

Si se da el caso de ponerle calzones y pañales desechables, se debe proteger la piel con vaselina y talco, reducir el número de prendas de vestir, buscar ropa que sea lavable y que no requiera planchado.

Al comer, revisar la temperatura de los alimentos. Si el adulto mayor ya no come debe apoyársele en la alimentación con biberón o por sonda; esto queda a decisión de la familia y, desde luego, con asesoría profesional.

Una alimentación saludable junto al ejercicio físico regular son de las prácticas que más contribuyen a la situación global de salud de los adultos mayores.

Una alimentación saludable significa consumir alimentos variados, que contengan proteínas, hidratos de carbono, lípidos, sales minerales y vitaminas, e incorporar regularmente alimentos ricos en fibras (frutas, verduras y granos enteros). La dieta debe ser variada, equilibrada y gastronómicamente apetecible. La comida debe ser fácil de preparar, estimulante del apetito, de fácil masticación y digestión.

La mayoría de las personas adultas mayores pueden realizar algún tipo de actividad física y beneficiarse de ello. El caminar a paso rápido, andar en bicicleta o pedalear en bicicleta fija, nadar, levantar pesas y trabajar en el jardín, son actividades sin riesgo si se las comienza lentamente.

Las vacunas no son sólo para los niños. Los adultos mayores también deben vacunarse periódicamente y mantener sus vacunas actualizadas, para poder prevenir enfermedades infecciosas graves. Entre las más socorridas son la anti influenza, anti tetánica y la antineumocóccica.

Un tercio de las personas mayores tienen déficit de la visión pero no por ello debe asumirse como normal. La disminución de visión puede ser causa de aislamiento social y de otros problemas con graves consecuencias como las caídas. Consulte al oftalmólogo – oculista una vez por año para controlar y evaluar adecuadamente su visión y que le controlen la presión del ojo.

¿Qué estudios son recomendados para los adultos mayores? 

Estos son los análisis clínicos o estudios más importantes que un adulto mayor debería realizarse. 

a) Análisis de sangre y orina: Es importante realizar al menos una vez al año un análisis de sangre. 

b) Electrocardiograma en reposo: El electrocardiograma en reposo (ECG) es un procedimiento que mide la actividad eléctrica del corazón para saber si está latiendo a ritmo y fuerza normal; también muestra el tamaño y la posición de este órgano. 

c) Detección de niveles de presión arterial: Para las personas de la tercera edad, la presión arterial debe ser una prueba de rutina. Esta medición puede realizarse en casa con dispositivos electrónicos; cuando indica un resultado superior o inferior a los recomendados por su médico, debe seguirse un tratamiento adecuado, así como mejorar el estilo de vida. 

d) Detección de colesterol: Si su nivel de colesterol es normal, hágaselo revisar al menos cada 5 años. Si tiene colesterol alto, diabetes, enfermedad del corazón, problemas renales o algunas otras afecciones, es probable que necesite hacerse exámenes con más frecuencia. 

e) Detección de cáncer colorrectal: Se recomienda a partir de los 65 años, con el fin de detectar cáncer de colon. Este tipo de cáncer no siempre presenta signos o síntomas, sin embargo, si se diagnostica en las fases iniciales se tiene una mayor probabilidad de curarse. 

f) Examen de cáncer pulmonar: Debe hacerse un examen de detección anual de cáncer pulmonar con una tomografía computarizada de dosis baja (LDCT, por sus siglas en inglés) 

g) Radiografía de tórax: El estudio también llamado tele de tórax o rayos X produce imágenes del corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, las vías respiratorias y los huesos del torso, así como de la columna vertebral. 

h) Ultrasonido pélvico: Sirve para evaluar el funcionamiento de los sistemas reproductivo y urinario tanto de hombres como mujeres. 

i) Biometría hemática con diferencial: Este estudio sirve para evaluar el funcionamiento de los glóbulos blancos en el torrente sanguíneo y diagnosticar infecciones, enfermedades autoinmunitarias, anemia, enfermedades inflamatorias, leucemia y otros tipos de cáncer. 

j) Densitometría: Se trata de un tipo de radiografía que mide el calcio y otros minerales en los huesos para detectar osteopenia, osteoporosis u otros padecimientos relacionados a la debilitación de los huesos. 

k) Mastografía (detección de cáncer de mama): Esta prueba toma una imagen de la mama para buscar signos de cáncer en sus etapas iniciales, antes de que se presenten síntomas de dicha enfermedad o luego de detectar algún bulto o protuberancia en los senos. 

l) Detección de cáncer de cuello uterino: Después de los 65 años, la mayoría de las mujeres que no han sido diagnosticadas con cáncer o precáncer de cuello uterino, pueden dejar de hacerse pruebas de Papanicolau siempre y cuando hayan tenido tres pruebas con resultado negativo en los últimos 10 años. 

m) Examen de próstata: El antígeno prostático específico (PSA) es una sustancia producida en la próstata. Cuando los niveles de esta sustancia aumentan en la sangre, puede ser un signo de cáncer en dicho órgano, infección o agrandamiento benigno. 

n) Ultrasonido de próstata: Sirve para diagnosticar padecimientos relacionados con la dificultad para orinar, nódulos, anormalidades o con la glándula agrandada. 

Consulta a tu médico y visita CDI Centro de Diagnóstico por Imágenes que te ofrece estudios y análisis preventivos para el adulto mayor. 

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