Jiutepec.- A veces los sueños no se abandonan, sólo se ponen en pausa. Francisco David Peláez Juárez, conocido en el BMX como “WeroBars”, tuvo que bajarse de la bicicleta por un tiempo cuando la vida le puso el reto de ser padre de gemelos. Hoy, con más fuerza y convicción, fue elegido para integrar la Selección Morelense de BMX, dentro del proceso rumbo a la Olimpiada Nacional. Su historia sobre las llantas comenzó a los 15 años, cuando observaba a otros riders entrenar en el parque Panchitos, en los campos Los Pericos, a unos pasos de su casa en la colonia El Paraíso, de Tejalpa. Lo que inició como curiosidad pronto se transformó en pasión, disciplina y una forma de vida. El camino no fue sencillo. A los 16 años tuvo que trabajar como empleado general en una dulcería y, poco después, la paternidad tocó a su puerta con la llegada de gemelos. Francisco, con responsabilidad, decidió priorizar a su familia y dejar momentánea mente el BMX, sin olvidarlo del todo. En los ratos libres volvió poco a poco a la bici, entrenando con constancia, acompañado de su pareja y encontrando en sus hijos la motivación para no rendirse.
“El BMX es un deporte extremo y difícil, pero eso fue lo que más me llamó la atención. Me cambió la vida, me enseñó mucho y me permitió conocer amigos que me impulsan a seguir”, declaró WeroBars, quien actualmente compite en la categoría Amateur y forma parte del grupo Frijoles Crew.
La perseverancia de su vida dio resultado. Francisco logró clasificar a la antesala de la Olimpiada Nacional, una experiencia que asume con orgullo y emoción.
“Voy a representar a Morelos con mucho orgullo, gane o no, lo voy a disfrutar. Daré todo para mostrar mi estilo y medirme con riders de otros estados”, afirmó.
Su inspiración es el rider internacional Kevin Peraza, a quien admira por su estilo y trayectoria. Más allá de los resultados, su meta es llegar lo más lejos posible y motivar a más jóvenes de su comunidad a practicar el BMX.
“Si les gusta algún de porte, no lo dejen. Siempre luchen por sus sueños. Habrá momentos difíciles, pero no se rindan”, aconsejó Francisco, convencido de que sus hijos son su mayor motor para construirles un futuro lejos de los vicios y las malas experiencias.
